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Dama de compañía, suripanta u oficina de trámite del Ejecutivo: Legislativo

Congreso del estado se ha convertido en dama de compañía del Ejecutivo y oficina de trámite a sus intereses, así lo describió el perredista Alberto Amaro Corona.  Pero también es cierto que poder que no se ejerce, se te revierte, lo que es lo mismo, donde manda capitán no gobierna marinero.

Y eso lo dejó sentir el titular del Ejecutivo local, Marco Antonio Mena Rodríguez, quien decidió los alcances de la reforma electoral que estará vigente, al menos, en el proceso de sucesión del Poder Legislativo local en 2018.

También lo ha dejado sentir en el proceso de validación de cuentas públicas; ninguno de sus aliados ha resultado afectado con la determinación del pleno.

Pese a la gobernanza moderna que se pregona, lo cierto es que el modelo presidencial que tenemos en el ejercicio de la función gubernamental se impone.

Pero también es cierto que los que deberían ejercer los contrapesos no saben cómo desempeñar su cargo sin atender al mandato supremo del Ejecutivo en turno.

Y por ello, pese a la negativa de algunos y digan lo que digan el Congreso del estado es y será –salvo que hagan lo contrario-, “damas de compañía” como lo consideró el perredista Alberto Amaro, que es lo mismo, según el rico caló que atesoraba el matador de toros Rodolfo Rodríguez El Pana, “damiselas, princesas, vagas, salinas, zurrapas, suripantas, vulpejas, las de tacón dorado y pico colorado, putas, buñis”, a propósito del brindis del que iba a ser su último toro en la plaza México .

Esos epítetos se ciñen a la descripción del perredista porque a nuestros legisladores, en su mayoría, les bastaron unas horas para analizar la propuesta del mandatario en materia de reforma electoral.

Sin cambiarle prácticamente nada, los diputados, avalaron pastueñamente –para seguir con los términos panaderinos y taurinos- la orden.

Insisto, la culpa no es del indio, sino de quien lo hace compadre.

Los diputados no han sabido ejercer su encargo y mucho menos, cumplir con su función.

En el tema electoral echaron al bote de la basura, porque no existe argumento alguno en el dictamen, las propuestas e iniciativas que en su momento presentaron magistrados y consejeros electorales.

También priorizaron una reforma legal a una constitucional. Con un mínimo de congruencia, se sabe que por supremacía de norma, la Constitución local tiene hegemonía sobre una ley, así que los diputados decidieron, en un afán de avalar la propuesta del gobernador y abrir la posibilidad de elegirse hasta por cuatro ocasiones, postergaron una reforma amplia y constitucional.

Y en materia de fiscalización la cosa no es distinta. Los diputados “perdonaron” un desfalco de más de 8 millones de pesos en los que habría incurrido el ahora funcionario estatal,  Jorge Luis Vázquez, como alcalde de Apizaco.

Entonces, ¿El rasero de la fiscalización es distinto y se trata de manera distinta según el padrinazgo? Son dudas.

Pero la culpa, es de los diputados, no de quien paga por sus servicios y favores, ello a colación de lo que les dijo Amaro Corona quien soñó despierto y en voz alta mostró su añoranza, que el Legislativo no sea dama de compañía ni oficina de trámite del gobierno en turno.

Al margen:

Este miércoles Tlaxcala inicia una nueva época, la cuarta en la historia de la Diócesis de la entidad, cuando tras el polémico paso por estas tierras  de Francisco Moreno Barrón, llegue su sucesor, Julio César Salcedo Aquino.

Tras más de un año sin que la grey católica de la entidad tuviera su pastor, llegará a éstas tierras el exsuperior general de los Misioneros de San José en México.

El nuevo jerarca nació en la Ciudad de México el 12 de abril de 1951, se formó en el Seminario Mayor de los Misioneros de San José y consiguió, sucesivamente, la licenciatura en Espiritualidad en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Fue ordenado sacerdote el 17 de julio de 1976. En su congregación se desempeñó como maestro de novicios, coordinador de la pastoral vocacional josefina, superior y rector del Seminario Mayor Josefino en la capital mexicana.

Además ocupó los cargos de consejero general de la congregación, rector del teologado, vicario general y primer consejero del gobierno general. Desde el 2009 hasta el 2015 fue superior general de los Misioneros de San José. Todo un dechado de virtudes. Que sea lo mejor para sus files, pero que no se meta en donde no lo llamen porque “al César lo que es del César”.

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

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