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Rosalía Peredo a limpiar la casa y a cambiar de estrategia

Rosalía Peredo aprendió muy bien la lección y la enseñanza que le dejaron los enanos que dejó crecer, pues ésta es muy basta: en política no hay que confiarse de los falsos compañeros ni menospreciar a los aliados.

Aunque ella lo niega, sabe que esas dos condiciones estuvieron a punto de hacerle perder el control y hegemonía en su feudo, el Partido Socialista (PS).

La ex funcionaria estatal y ex líder del PT puso en riesgo su permanencia política todo por confiar en dos de sus nuevas adquisiciones. Los diputados locales, el efímero panista Delfino Suárez Piedras y su compinche, el gris legislador Agustín Nava, aprovecharon la confianza y esa soberbia que padece la ex candidata a gobernadora –dicen que los políticos tienen en su ADN ese defecto, ¿será?-,  para maquinar una especie de golpe de Estado al interior del PS.

Para ello usaron el hambre y necesidad de algunos y las ambiciones de muchos que ahora, dicen, muerden la mano que les dio de comer.

Está el caso de su chofer, Jesús Pluma Ríos, quien tras servirle de cargador, con un poco de suerte y mucha labia, enredó a Peredo Aguilar y decidió hacer su propia carrera sin importarle traicionar a su protectora.

Con Delfino Suárez como estratega y cerebro de esa ardid, Jesús –hermano Raúl, a quien Peredo Aguilar pagó parte de su preparación académica y lo hizo director del Instituto de Estudios Legislativos del Congreso local-, armaron una serie de situaciones que hasta podrían derivar en una denuncia penal.

En su afán por hacerse del control político del PS –y desde luego de los miles de pesos que mensualmente recibe de financiamiento público-, modificaron su padrón, hicieron votar a personas sin militancia y violentaron sus estatutos y leyes electorales.

Pero no solo ello, y ahí la gravedad es terrible, los ambiciosos decidieron corromper a una notaria que tiene sobre sí una larga estela de casos en los que su función fedataria tiene miles de dudas fundadas.

La notaria María Elena Macías Pérez acudió al tercer Congreso Estatal Ordinario del Partido Socialista enfiestada y todavía destilando por la piel los estragos que causan esas bebidas que atarantan.

Afectada por esa situación, pues la víspera del Congreso, celebrado el pasado 30 de julio, la coqueta notaria festejó un año más de vida y por las condiciones en las que llegó, seguramente estuvo de lujo y exceso el ágape, al grado que no sabía ni a qué fue ni como llegó. Muestra de ello es que sus apuntes los hizo en una hoja muy semejante a una servilleta de papel.

De lo narrado hay videos y varios testigos, y menciono uno, que cobra como funcionario estatal, Sergio Cuauhtémoc Lima López, director de Notarías y Registro Público, quien hizo las veces de asistente personal de Macías Pérez.

Ellos validaron las anomalías, mismas que el pasado 31 de agosto dejaron sin efecto los integrantes del Tribunal Electoral de Tlaxcala.

Pero a pesar de ello, Rosalía Peredo aprendió o recordó la lección que este impase le dejó y desde ahora le puedo decir, que los cerebros y operadores de esta acción ya no tendrán cabida en el PS y muy pronto empezarán a emigrar y adivinó, se irán a Morena.

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

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