Refutará Congreso distribución de los recursos del tercer ajuste trimestral
23 octubre, 2017
Alistan iniciativa de ley para arreglar conflictos territoriales
23 octubre, 2017

A cuidar el rancho, decisión de los partidos

Todos los partidos políticos han decidido cuidar sus feudos y sus procesos internos tanto para la elección de sus candidatos a los diversos cargos de representación popular como en la integración de sus dirigencias y órganos de gobierno.

La semana pasada, las dirigencias del PRI, PRD y PAN resolvieron los métodos de elección para definir a sus candidatos a presidente de la República, Senadores, diputados federales y en el caso de Tlaxcala, para legisladores locales.

En los tres casos ninguno corrió el riesgo de someter esa decisión al escrutinio popular ni a la base militante, ya que serán las cúpulas de cada partido las que resuelvan la unción de cada una de las postulaciones.

El PRI determinó que será por convención nacional de delegados el método que habrán de usar para seleccionar al candidato presidencial y los aspirantes a diputados y senadores para la elección del 2018.

Los elegidos tendrán en sus manos esas unciones, aunque la historia nos ha demostrado que este método solo legitima la resolución que adopten las altas esferas partidistas, léase presidente de la República y su candidato presidencial,  y con un poco de injerencia los gobernadores de cada entidad y el líder nacional del tricolor. Los demás priistas solo respaldarán la decisión.

Mientras que el PAN, a través de la Comisión Permanente, definió los métodos para seleccionar a los candidatos a Presidente de la República, diputados federales, y senadores. En el caso del abanderado a la titularidad del Ejecutivo federal se definirá a través de una elección interna de militantes, mientras que en los casos de candidatos a diputados federales y senadores, se dividió en tres bloques, la primera será una elección interna, otra parte, la mayor en la que se incluyó a Tlaxcala, los órganos directivos harán la designación y una mixta, usando ambos esquemas.

En el caso del PRD, su IX Consejo Nacional determinó que la elección de los candidatos a presidente de la República, Senadores y diputados federales, por los principios de mayoría relativa y representación proporcional, será mediante Consejo Nacional Electivo.

Para la elección de su candidato presidencial, tomarán en cuenta el dictamen que presente el Comité Ejecutivo Nacional, en donde se ponderarán los perfiles de los precandidatos, la situación política nacional, en su caso los sondeos de opinión, y los posibles acuerdos a que lleguen los aspirantes.

En los casos de sus abanderados al Congreso de la Unión tomarán en cuenta la situación política del área geográfica del estado respectivo, en su caso, los sondeos de opinión, y los posibles acuerdos a que lleguen los precandidatos, garantizando la unidad del partido, privilegiando el consenso que se articule alrededor de la candidata o candidato que esté mejor posicionado y tenga mayores posibilidades de triunfo en la entidad federativa correspondiente.

En suma, en los tres casos, serán solo los iluminados los que participen en la designación, reparto y acuerdos para elegir a sus respectivos candidatos, mientras que la voluntad de su militancia será reducida a los liderazgos que mantienen el control en cada una de estas tres fuerzas políticas.

Mientras que en el cuidado o control de las dirigencias estatales, el Partido Socialista y su cúpula, salió avante, al menos así se ve, en la unción de su nueva dirigencia. Como se advertía, fue electa la ex diputada local Patricia Zenteno Hernández en la presidencia estatal con lo cual cerraron filas en torno a Rosalía Peredo Aguilar, al evitar la intromisión de los diputados locales Agustín Vana y Delfino Suárez.

El grupo antagónico ni llegó al cónclave electivo, aunque ello no significa que vayan a impugnar esta designación, por lo que es probable que este conflicto tenga un episodio más.

Al margen:

Pírrico fue el resultado, a mi parecer, que tuvo el Foro Campesino que organizó el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Apizaco, pues más allá de los muros de los lamentos, no hubo sustancia ni propuesta.

Pese a las necesidad de los hombres del campo, y de la falta de recursos para el impulso a este sector, al final el foro solo sirvió de pasarela para los aspirantes –nombrados coordinadores distritales o estatales para birlar la legalidad-, porque no hubo compromisos reales para Tlaxcala.

Es más, existen miles de dudas sobre las posiciones y talante que adoptará, por ejemplo, José de la Luz Sosa Salinas, ex diputado local y cuasi abanderado a legislador federal, ya que dicho personaje  ha hecho de las luchas de los hombres del campo su modus vivendi y que se ha quedado con mucho de la gestión social. Hay que recordar que siendo legislador local, sin empacho, cobró por varios meses los recursos que tenía asignado como beneficiario de Oportunidades. No hay calidad moral.

 

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *