Al cierre de abril de 2018 del IMSS, registra a más de 98 mil trabajadores
13 mayo, 2018
La presidenta de comunidad de Espíritu Santo, pide respeto al alcalde de Ixtacuixtla
14 mayo, 2018

Cuando el río suena

Ante los visos de fractura y de división interna, tuvo que venir el líder nacional del PRI, René Juárez Cisneros, a tratar de poner orden y disciplina entre los suyos a fin de interntar recomponer las condiciones locales y nacionales que enfrentan.

Las quejas son muchas y diversas. Los candidatos a diputados federales de la coalición Juntos Por México, se han quejado con propios y extraños que en esta contienda sienten que los han dejado solos. No sienten el cariño y la benevolencia que estiman les debe profesar el primer priista del estado y gobernador, Marco Mena.

Tampoco lo hacen los funcionarios estatales, ni los alcaldes, ni estructuras del partido, en suma, los candidatos se sienten como Quijotes que luchan solos, en un clima adverso y complicado, sin las condiciones  de respaldo y apoyo para asegurar el triunfo en los comicios del próximo 1 de julio. Mientras que el primer priista de Tlaxcala ha dicho que no cargará con el peso de las aspiraciones ni de los candidatos.

Esas quejas y esa percepción las hicieron llegar en su momento al entonces coordinador de campaña de la cuarta circunscripción, en la que está inmersa Tlaxcala, René Juárez Cisneros, quien ahora como nuevo presidente nacional de PRI, no se anduvo con tapujos y llegó a la entidad a tratar de poner orden.

Ante los candidatos quejumbrosos y de propio mandatario les soltó: “Es necesario que salgamos unidos,  evitar confrontaciones internas, salgamos unidos porque el adversario está afuera, además porque unidos nadie nos gana y tenemos garantizar la victoria, debemos entender que en este momento crucial, México nos necesita unidos…hagamos una tregua si hubiera diferencias olvidémonos, pero debemos ganar el 1 de julio, para que gane México y Tlaxcala”.

Aunque después, en entrevista, trató de matizar; pero él sabe  que las cosas en Tlaxcala no andan bien y la relación entre unos y otros no es ni tersa ni cordial, aspecto que a final puede abonar en sentido contrario en los resultados electorales, porque el PRI y aliados no podrían retener los tres distritos electorales federales y tampoco recuperar alguna curul de la Cámara Alta de Congreso de la Unión. Cuando el río suena, es que algo lleva.

Si bien, como el propio líder nacional priista advierte que no hay ni partidos ni unidad perfecta, parece que la cohesión nuevamente es el punto débil del tricolor y sus liderazgos, aspecto que podría generarles un gran boquete y una enorme fractura que los pondría, en caso de no recomponer, en una condición endeble ante sus adversarios y con ello, la derrota estaría casi asegurada.

Pero la unidad y la cohesión no se logran por decretos ni buenas intenciones, éstas se concretan con suma de voluntades y acuerdos; ojalá para sus causas, que éstos lleguen a tiempo, porque cada día que pasa se convierte en una pesada loza en sus campañas.

 

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *