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Una tras otra

El Congreso del estado dio y dará de qué hablar por varias semanas, porque la actitud asumida por la mayoría de los congresistas da al traste con la imagen de un Parlamento, lo ha soterrado a un nivel todavía más deplorable al que ya lo habían sometido sus antecesores. Y las cosas no cambiarán.

El manejo discrecional de los recursos, la negativa para que opere debidamente integrado el Poder Legislativo, el reparto de canonjías, la falta de trabajo  y ahora, el retraso en “la magna” obra de remodelación del Palacio son solo algunos temas que ponen en tela de juicio esa soberanía, ideada como representación del pueblo.

Ahora resulta que los 25 millones de pesos que se gastaron los diputados en las obras de remodelación del inmueble –con tabla roca, cinta adhesiva, pegamento y otras herramientas y materias de maquillaje- fueron insuficientes para asegurar que las mismas fueran entregadas en tiempo y forma como lo anunciaron.

Pero la sesuda área de comunicación social del Congreso –que no hace nada por transparentar el ejercicio y función de los diputados, solo pierde el tiempo en justificaciones baratas- se aventó la puntada de tratar de justificar las omisiones en la materia.

“Con el objeto de que se tenga la máxima certeza de que el espacio físico que alberga las instalaciones del Poder Legislativo cumpla con los niveles de funcionalidad y de seguridad,  tanto como para diputados y empleados que laboran en el mismo, el Comité de Administración y la Mesa Directiva de la Comisión Permanente, dieron a conocer que se amplía el plazo de entrega de la obra”, ¡sopas!, así fue la justificación que nos endilgaron en un comunicado de prensa.

Esa decisión fue atribuida a los presidentes “del Comité de Administración y de la Mesa Directiva (sic y recontra sic, ya que no hay Mesa Directiva, en este momento funciona la Comisión Permanente), Martín Rivera Barrios y Juan Carlos Sánchez García, respectivamente”.

Sin embargo, al priista Rivera Barrios no lo han visto en el Congreso local desde el 29 de abril e incluso, su homólogo del PAN, Carlos Morales Badillo, reveló que el Comité de Administración no ha sesionado por la inasistencia de éste debido a que enfrenta problemas de salud. Una mentira siempre llevará a otro.

Además de este problema, ayer los cuatro diputados suplentes promovieron un recurso de inejecución de sentencia en contra de la determinación de no tomarles protesta al cargo.

Ana Karen Tlalpa Herrera, suplente de la legisladora con licencia del Partido Acción Nacional (PAN) Dulce María Mastranzo Corona, y los perredistas René Carmona Serrano, Luis Antonio Cruz Zárate y David Luna Hernández, suplentes de los diputados Adrián Xochitemo Pedraza, Cesar Fredy Cuatecontzi Cuahutle y Alberto Amaro Corona, respectivamente, llevaron hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la actitud displicente de los congresistas de Tlaxcala que se niegan a integrarlos a los trabajos del pleno.

La lucha por el control y poder los está dejando desnudos a nuestros congresistas.

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

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