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Limpia de traidores y cacicazgos

La reconciliación, el apapacho y la coba no llegaron de parte del gobernador Marco Mena; por el contrario, el anuncio fue contundente, el rompimiento con el viejo PRI, su sistema y gobierno, también con los grupos de poder que se sienten dueños de la hacienda, del estado y desde luego, con esa lacerante clase política que hace las veces de burocracia, de funcionarios.

Es más, sin decir nombres, anunció que habrá cambios en el gabinete; se van varios, desde secretarios de estado hasta funcionarios de medio pelo, esos que se sienten soñados, pero que han traicionado y son ineficaces. Bendito dios, por fin.

El anuncio fue un verdadero golpe en la mesa. A su estilo, no usó estridencias, pero el rompimiento con Mariano González Zarur y ese pasado priista, se dio. Ha concluido el tiempo de las continuidades, dijo el mandatario.

No quiso que ese rompimiento con grupos y añejas formas priista fuera en lo oscuro. Por el contrario, juntó a propios y extraños, sectores y poderes, a alcaldes, a dirigentes de partidos aliados al suyo en las elecciones, a empresarios y a deportistas, así como a candidatos de la coalición Todos por México (PRI-PVEM-Panal), vaya, como si se tratara de un acto solemne. Ante ellos, hizo el anuncio; el parto de este nuevo esquema. Para muchos fue un exceso, para otros fue acertado; otros más consideran que no era la forma; en fin, nuevas formas de gobernar, quizá, lo que él mandatario concibe como gobernanza moderna otros, como salvar la recta final de su gobierno. Pero lo cierto es que habrá un antes y un después.

Casi 20 días atrás lo había dicho. Allá en Apizaco, dejó sentir su peso, al advertir que pasara lo que pasara, él seguiría aquí y su gobierno le queda más de tres años.

Y ahora, lo reiteró, quien no esté en su proyecto las puertas están muy amplias y si no se van por la buena, creo que los va echar, en especial a los desleales y traicioneros.

Las palabras que soltó calaron muy hondo en varios de los asistentes. Aunque algunos aclamaban, otros se retorcían ante las palabras del mandatario. Fue un acto agridulce para los descastados de linaje de oro.

Por eso, anunció que “refrescaremos también en los próximos días los cuadros responsables en función de su eficacia y compromiso con el desempeño del cargo”, adiós a los simuladores. De patas en la calle se van a ir aquellos funcionarios “falta de compromiso con el gobierno y deslealtad con el ciudadano”. Por si las dudas, la contralora del Ejecutivo, Maricela Escobar, ya está haciendo maletas. Y la lista puede ser de una decena en el primer nivel, porque “hay quienes no quieren estar en el gobierno ni con el gobierno, no los vamos a tener a fuerza”.
Los anuncios, fueron contundentes. Ojalá los cumpla, porque los tlaxcaltecas ya no quieren promesas, sino hechos.

Por eso, quizá, el yerro de este mensaje, fue los enésimos anuncios que hizo en materia de seguridad, empleo, salud, y demás sectores, en los que se comprometió  a trabajar. La gente ya no creé en ello, sino en hechos, esperar a que estos sean realidad es lo único que queda.

Al margen:

El enojo, la molestia, la derrota, el fracaso y desde luego, la intolerancia no son los mejores aliados de los políticos y funcionarios. Ayer, en el acto convocado por el mandatario, varios personajes de la vida política –solo por algunas semanas más- del estado dieron un verdadero espectáculo, con poses y reacciones ante su nueva realidad y su futuro incierto, casi en el destierro.

Los reporteros no somos los culpables de sus actos, omisiones y deslices (por no llamar de otra forma y con un adjetivo coloquial de 10 letras que empieza con p y son s); son sus actos pasados y recientes quienes los llevaron a la derrota electoral, a perder su sueño de ser legisladores y seguramente, les dificultará ser gobernador de Tlaxcala.

Ayer dos priistas reconocieron que fueron sendas condiciones de este tipo las que los llevaron a la peor derrota de su vida en Tlaxcala. Mariano González Aguirre y Roberto Lima, diputado –por unas semanas más- y líder del tricolor –al parecer por un corto tiempo más. La corrupción y el agotamiento del partido. Ambos tienen razón; aunque se quedaron cortos.

 

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

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