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Chaquetero

Chaquetero, así podría definirse a José de la Luz Sosa Salinas, a quien le bastaron menos de 50 días de gozar nuevamente las mieles de poder, aunque no ha asumido el cargo de diputado federal, para enseñar el cobre; sí, ese que siempre le ha mostrado con quien le tiende la mano.

Así, sin más, pese a que fue rescatado de sus crisis por sus excesos, sin dinero, y revivido políticamente por Morena y por el arrastre que Andrés Manuel López Obrador tiene en Tlaxcala, decidió abandonar las filas de Morena e integrarse a lo que será la bancada del Partido Encuentro Social (PES) en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Todo a cambio de algunas canonjías.

Si, a partir del próximo 1 de septiembre, Pepe Luche, como le gusta que le digan y como lo bautizó en la LVIII Legislatura local su otrora correligionario y coordinador de la bancada del PRD en el Congreso local, allá por el año 2005, Joaquín Arturo Rojas Díaz, sucumbió al canto de la sirenas del PES y del próximo líder de esa fracción, el poblano Fernando Manzanilla Prieto, quien lo convenció de sumarse a sus huestes.

Pero lo chaquetero de José de la Luz no es nuevo. Lo compró quien no lo conoció o se hizo que los desconocía, porque su paso por la política ha sido así, chaquetero, palabra que de acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española es una expresión coloquial para referirse a quien cambia de bando o partido.

Esos bandazos no son nuevos, recordar que antes de que el PRD lo acogiera, por instrucciones del entonces primer perredista de Tlaxcala, Alfonso Sánchez Anaya, él hizo trabajos y activismo en el PT.

Pero ya en el desempeño de su encargo como diputado local, y sin el apoyo financiero de Sánchez Anaya, para entonces ya gobernaba Héctor Ortiz Ortiz, Pepe Luche traicionó al sol azteca para irse con el extinto Convergencia, hoy Movimiento Ciudadano.

Tras ser exhibido por aquella época por sus abusos, incluso en el uso de programas federales como Oportunidades, ya que a pesar de ganar como congresista, percibía apoyos de Oportunidades, según el folio 2903400300002502 de ese esquema social, del cual gozaba él como jefe de familia, así como Susana Valadez Cervantes como ama de casa y titular del hogar y Guadalupe, Félix y Miguel Sosa Valadez como hijos de ese matrimonio, decidió emigrar a Convergencia en donde logró la cartera de secretario de organización del Comité Estatal.

Poco obtuvo en ese instituto político, más que algunas postulaciones que nunca cristalizó, hasta que ahora casi olvidado, sin dinero y mermado de salud por sus excesos, fue rescatado por Morena, partido que prácticamente le dio todo para lograr el triunfo en el distrito federal 01, mismo al que ahora traiciona.

Pero en su descargo, ha dicho que no ha sido tomado en cuenta por la dirigencia estatal, que solo lo utilizan y que él no se presta a las imposiciones cupulares, aspectos que algo tienen de cierto, pero quizá no al grado de llevarlo a voltear bandera y volver a traicionar, solo que ahora a Morena.

Pero parece que esa no será la única escisión que tendrá Morena antes de que sus legisladores tanto locales como federales tomen posesión de sus cargos, ya que los aliados no están muy contentos con las formas ni el proceder de la dirigencia. Algunos de los inconformes son los diputados electos del PT, quienes anunciaron estar dispuestos a todo con tal de evitar más imposiciones.

Ello luego de que se hiciera, prácticamente oficial, que el ex líder estatal del PES, José Luis Garrido Cruz, será el presidente de la Mesa Directiva del primer periodo de ejercicio constitucional de la inminente LXIII Legislatura local.

Los diputados electos petistas están molestos porque Morena ha priorizado al PES en la toma de decisiones, a pesar de que dicho partido solo contará con tres diputados, mientras que el de la estrella tiene cuatro. Los problemas en Morena, por los chaqueteros y las ambiciones, continuarán.

Al margen:    

Los gobernadores priistas, incluido el de Tlaxcala, Marco Mena, ya mostraron su inconformidad en contra de la designación de los coordinadores estatales, como la morenista Lorena Cuéllar Cisneros, y el papel que tendrán en el nuevo gobierno federal. Ayer, a propósito de la reunión de la Conago con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, lo mandatarios tricolores dejaron de manifiesto su inconformidad, al considerad que esas figuras atentan contra del federalismo Republicano.

Por ello, Marco Mena y sus homólogos, ya advirtieron que su trato con el Gobierno Federal será de forma directa con su titular, así como con los integrantes de su Gabinete, ya que “el Pacto Federal no conoce de autoridades intermedias. El adelgazamiento de la burocracia, con el que estamos de acuerdo, no puede obstruir el diálogo entre los estados y la Federación”.

Los gobernadores priistas, incluido el de Tlaxcala, advirtieron estar en contra de esas figuras de coordinadores estatales que quiere crear López Obrador, porque podrían sustituir a las autoridades democráticamente electas, lo cual, dijeron, puede generar una parálisis o desaceleración de la administración pública federal en los estados de la república. Los gobernadores del tricolor, entre ellos, Marco Mena, ya pintaron su raya y van en contra de los coordinadores estatales, como Lorena Cuéllar.

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

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