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Partidos políticos VS damnificados de sismos

Septiembre ha dejado de ser únicamente el mes patrio, se ha convertido en un mes de muchas conmemoraciones, y la semana anterior  estuvo llena de actividades, principalmente el 19 de septiembre, día en que se conmemoró el sismo del 2017 y el que se registró en 1985, fechas que  jamás olvidaremos las y los mexicanos.

En el marco del 19 de septiembre, vimos a través de redes sociales y los diversos medios de comunicación  un sin numero de  denuncias de los damnificados por los sismos, a un año de la tragedia los supuestos apoyos que les iban a dar, fueron solo promesas de parte de las autoridades mexicanas, porque es muy sabido que gobiernos de otros países enviaron apoyos en efectivo y en especie para ayudar a quienes se vieron afectados, pero nadie sabe en dónde quedaron esas ayudas.

Cientos de personas,  siguen viviendo en las calles de manera improvisada, en pequeños espacios que amigos, vecinos o familiares les han prestado, e incluso hay quienes se han atrevido a regresar a  su propiedad que está totalmente en riesgo.

Cifras oficiales señalan que fueron 12 millones de mexicanos los afectados  pertenecientes a  400 municipios de los estados de Chiapas, Oaxaca, Tabasco, CDMX, Edomex, Tlaxcala, Hidalgo, Puebla, Morelos y Guerrero.

Se difundió que el gobierno federal iba a entregar 6 mil 844 millones de pesos a través del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), bajo un programa de Apoyo Parciales Inmediatos.

De acuerdo con el sitio Transparencia Presupuestaria, el país recibió ayuda por 2.6 millones de dólares, 550 mil dólares canadienses, y 10 mil euros, de ocho países: Andorra, Canadá, China, Corea, Francia, Estados Unidos, Taiwan y Vaticano;  además de la ayuda en especie y en apoyo técnico de 24 países más,  así como la aportación de la ONU y la Unión Europea que enviaron apoyo logístico y técnico.

¿En dónde se quedaron esos recursos económicos?

¿De verdad se entregaron?

Pareciera que los recursos económicos no llegaron al  destino correcto, porque los damnificados ahí están, exigiendo lo mismo desde hace un año.

Llama totalmente la atención la cifra que anunció el gobierno mexicano para ayudar a los damnificados, los 6 mil 844 millones de pesos, porque qué cree, en este  2018, el monto del financiamiento para los partidos políticos  fue de 6 mil 788 millones de pesos (tanto para actividades ordinarias, como de campaña), lo que significó que las pasadas elecciones del 1 de julio, fueran las más caras de la historia de México.

¿Lo puede creer?

EL PRI, PAN, PRD, PT, PVEM, MOVIMIENTO CIUDADANO, PANAL, PES y MORENA, recibieron en este 2018, casi la misma cantidad que lo que el gobierno supuestamente destinó a los afectados por los sismos del septiembre de 2017, y ya no sumamos lo que 31 partidos locales que operan en diversos entidades del país, reciben del erario público.

¿Le parece justo que tanto dinero se destine a partidos políticos, los cuales tienen muchos pendientes con la ciudadanía y no cumplen los objetivos para los que fueron creados?

¿Le parece justo que nuestros impuestos se malgasten de esa manera, en partidos políticos que no sirven de mucho,  mientras millones de mexicanos, afectados por los sismos perdieron su patrimonio e incluso a sus familiares y ahora viven en ruinas, y no solo económicas, si no también emocionales y no haya quién del gobierno dé una explicación clara y precisa de donde están los recursos que etiquetaron las autoridades y los que enviaron los gobiernos extranjeros?

¿Y que ante la perdida de esos recursos los gobiernos tanto federal como el de la CDMX, anuncien que volverán a presupuestar dinero, y ante ello las autoridades salientes evadan sus responsabilidades?

¡Por supuesto que no es justo!

Ya no se justifica la existencia de tantos partidos políticos, convertidos solo  en negocios familiares y de grupos de poder, que viven a expensas de nuestros impuestos y que son un gran negocio.

Y ya para concluir mi participación,  le comento que cerramos la semana el domingo 23 de septiembre,  con la conmemoración del Día Internacional contra la explotación Sexual y la Trata de Personas.

La fecha fue instaurada por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas en coordinación con la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en Dhaka, Bangladesh, en enero de 1999, para rememorar una fecha Argentina: la del 23 de septiembre de 1913, día en el que fuera promulgada la ley 9.143, primera norma legal en el mundo contra la prostitución infantil.

Después del tráfico de drogas y de armas, la trata de personas constituye el negocio transnacional que genera mayores ganancias económicas.

Quienes caen en las redes de los tratantes, pueden enfrentar la explotación sexual, distintas formas de trabajo esclavo y mendicidad forzada, y abusos de todo tipo, perdiendo sus derechos más básicos, como la libertad, la seguridad y el derecho a vivir sin ser objeto de violencias.

La lucha contra este flagelo demanda el compromiso de la sociedad en su totalidad y una fecha como ésta sirve para sensibilizar con respecto a este tema y tomar medidas para erradicar este problema  mundial que afecta a más de 3.5 millones de personas al año, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

¿Por cierto, Usted vio, leyó, escuchó o supo, si al respecto algo hicieron los partidos políticos?

Por lo menos en Tlaxcala, en donde se vive la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual.

No,  ¡no vimos, no escuchamos y no supimos nada!

¿Y sabe por qué?

Porque nada, fue lo que hicieron, porque ni siquiera les interesa y tampoco lo tienen en su agenda de trabajo, solo que estuvieran en campaña, entonces sí, ahí si sacan el tema,  hacen un comunicado o su tradicional rueda de prensa, para exigir y hacer declaracionitis, pero  lo hacen solo para jalar reflectores, más no para aportar a la solución de este gran problema social, porque equivocadamente los dirigentes de los  partidos políticos piensan que solo están para hacer política y hacer campañas –mal por cierto-, ah  y para mantenerse en el poder público viviendo de nuestros impuestos.

 

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