Asegura PGJE predio con dos pipas con reporte de robo.
12 febrero, 2019
Reconoce titular de la Secture disponibilidad de las empresas por implementar programas de calidad
12 febrero, 2019

Un camino largo y sinuoso para las mujeres en la ciencia

Este 11 de febrero se conmemoró el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. La fecha se proclamó el 22 de diciembre de 2015 (resolución A/RES/70/212 ), por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), con el fin de lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas, así como su empoderamiento, además de fortalecer la igualdad de género.

La brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) persiste desde hace años en todo el mundo y no obstante a que la participación de las mujeres en las carreras de grado superior ha aumentado enormemente, éstas todavía se encuentran insuficientemente representadas en dichos campos.

De acuerdo a datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en la actualidad, menos del 30 por ciento de los investigadores en todo el mundo son mujeres,  pues  entre 2014 y 2016, solo alrededor del 30 por ciento de todas las estudiantes eligieron estudios superiores dentro del campo de las ciencias, la tecnología, la ingeniería y matemáticas (STEM).

A nivel mundial, la matrícula de estudiantes femeninas es particularmente baja en tecnología de la información y las comunicaciones (TIC), con un tres por ciento; ciencias naturales, matemáticas y estadísticas, sólo con un cinco por ciento, y en ingeniería, manufactura y construcción, creció a un ocho por ciento.

A pesar de que cada año aumenta el número de graduadas en estas áreas, las mujeres que llegan a altos puestos, las que elaboran y gestionan políticas públicas, las que dan conferencias o ganan premios, siguen siendo muy pocas.

De acuerdo con un estudio realizado por la ONU en 14 países, la probabilidad de que las estudiantes terminen una licenciatura, una maestría y un doctorado en alguna materia relacionada con la ciencia es del 18%, 8% y 2%, respectivamente, mientras que la probabilidad para los estudiantes masculinos es del 37%, 18% y 6%, lo que evidencia una gran brecha.

Mientras en el mundo el porcentaje de mujeres científicas ronda el 30%; en América Latina la cifra es más alta, pues alcanza el 45%.  El gran cuestionamiento es que las mujeres se concentran en algunas áreas de las ciencias (en las sociales  por ejemplo), y en otras tienen muy baja representación (como en ingeniería).

Al respecto la científica Dora Carreón Freyre, investigadora del Centro de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, sostiene que “el problema está en el tiempo que una mujer puede dedicar a estudiar e investigar si está cuidando niños y atendiendo una casa”.

La opinión de la científica mexicana es compartida por Guadalupe Sabio, directora de un grupo de investigación del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares de España, quien afirma, “Cada vez hay más científicas, pero siempre hay una dificultad añadida para las mujeres porque es una carrera que exige mucha dedicación y todavía no hay equidad a la hora de tener hijos. Necesitamos que haya igualdad, más ayuda del Estado. Todavía hay muchos pasos que tenemos que dar para conseguirla“, afirma.

En cuanto al reconocimiento que obtienen las mujeres por su desempeño profesional, todas están de acuerdo en que las evaluaciones son cada vez “más objetivas”. Sin embargo, el problema está en que “da igual si has tenido tres niños y baja tu producción académica durante tres años seguidos, porque te exigen lo mismo que a un hombre. Es evidente que teniendo tres años menos el porcentaje de mujeres que va a llegar a los premios siempre es menor”, señala Guadalupe  Sabio.

Es importante resaltar que  en México, en los últimos 20 años, el número de mujeres mexicanas que ha decidido estudiar carreras científicas se ha multiplicado casi 11 veces; no obstante, su participación en apoyos para becas de postgrado, plazas de trabajo o membresías del Sistema Nacional de Investigadores (SIN) no ha rebasado el 30%.

Me voy a permitir enlistar a las siguientes mujeres mexicanas científicas que han aportado al mundo su conocimiento en astronomía, botánica, biología, química y , bioquímica entre otros campos, como: Silvia Torres-Peimbert,  Helia Bravo Hollis, Maria Elena Caso, Luz María del Castillo Fregoso, Isaura Meza,  Victoria Chagoya, Mayra de la Torre,  Alejandra Bravo, Maria Esther Orozco y  Ana María López Colomé, y claro que se quedan más mujeres sin nombrar, porque la lista es más amplia, las señalo como un ejemplo de que para las mujeres nada es imposible.

La decisión, estimado público lector, de que las mujeres  desde pequeñas opten o decidan estudiar alguna carrera relacionada a las ciencias, no sólo es responsabilidad de ellas, “si le gusta eso, yo la apoyo”, seguro dirán Ustedes, pero no siempre es real el apoyo, pues por ejemplo si la joven decide estudiar alguna ingeniería, la familia inmediatamente considera “que esa es una carrera de hombres”, “que le va a costar encontrar trabajo”, o que “le será difícil terminar la carrera”,  es una decisión que se va fortaleciendo con el apoyo de la familia, principalmente de la madre y el padre, pues tanto el gobierno, la escuela, y la familia, serán los  motores que impulsarán la formación de más mujeres en la ciencia.

Debemos dejar de decir y pensar que  hay carreras exclusivas de mujeres y carreras exclusivas de hombres, tenemos que enseñar a nuestras hijas, sobrinas, nietas o hermanas a que su gusto por las ciencias se forme desde pequeñas y en lugar de regalar por ejemplo un juego de té, “para jugar a la cocinita” o “a hacer la comidita”, -porque entonces solo reafirmamos roles-, podemos regalar un juego de equipo de laboratorio para menores de edad o libros relacionados a la ciencia, editados precisamente para público infantil.

Si las niñas quieren explorar, conocer, y además preguntan de todo, nos las limitemos, dejemos que se conviertan en grandes exploradoras, vayamos quitando las barreras sociales a las que se enfrentan las mujeres desde temprana edad.

  • Red Nacional de Periodistas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *