Esclarece PGJE feminicidio ocurrido en Acuitlapilco
12 marzo, 2019
Respuesta positiva inicio de campaña antirrábica en Huamantla.
12 marzo, 2019

Ni un paso atrás en la defensa de los derechos humanos de las mujeres

IPolémica resultó nuevamente  la declaración del titular del Ejecutivo Federal, AMLO, al señalar justo el  pasado 8 de marzo, en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer que presidió,  que  temas como la despenalización del aborto se someta a  una consulta pública. Dicha propuesta tuvo una respuesta de inmediato, no solo de las mujeres asistentes al evento, sino de las y los usuarios de redes sociales,  mujeres feministas y defensoras de derechos humanos, quienes en lo inmediato rechazaron dicha declaración y le aclararon  que “los derechos no se consultan” e incluso en una manta le advirtieron “por los derechos de las mujeres, ni un paso atrás”.

Ante dicha declaración, que más bien sonó a ocurrencia, vale la pena recordar que la Organización de las Naciones Unidas (ONU),  enfatiza que los derechos de las mujeres y las niñas, son derechos humanos y abarcan todos los aspectos de la vida: salud, educación, participación política,  bienestar económico y el no ser objeto de violencia entre otros.

El organismo internacional precisa que las mujeres y las niñas tienen el derecho al disfrute pleno y en condiciones de igualdad de todos sus derechos humanos y a vivir libres de todas las formas de discriminación.

El Presidente de México, López Obrador, debería  conocer o  repasar el contenido de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, el cual es considerado como el plan más progresista que ha existido para promover los derechos de las mujeres y además tener muy presente que México es socio de la ONU y ha ratificado una serie de tratados internacionales relacionados a los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

Desde 1995, la Plataforma de Acción consideró trabajar en 12 esferas, que fueron consideradas como las más urgentes y a la fecha siguen siendo de orientación para lograr la igualdad de las mujeres.

Así mismo la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing  precisan que la protección y promoción de los derechos humanos es la primera responsabilidad de los gobiernos, apoya la consecución de la igualdad de género en el marco de derechos humanos y formula una declaración explicita sobre la responsabilidad de los Estados –socios de la ONU-, de cumplir los compromisos asumidos.

No obstante a que en todos los instrumentos internacionales  en  materia de derechos humanos estipulan que se debe terminar con la discriminación  por razones de sexo y casi todos los países socios  han ratificado la CEDAW, la realidad es que aún existen importantes brechas y violaciones de derechos en muchas regiones del mundo, y aunado a ello, ahora el presidente de México,  López Obrador,  propone de manera unilateral  poner a consulta pública temas relacionados a los derechos humanos de las mujeres.

El progreso que se había planeado desde 1995 ha sido demasiado lento, principalmente para las mujeres y niñas que viven en situación de vulnerabilidad, en diversos países del mundo la discriminación en las leyes es el pan nuestro de cada día, la participación de las mujeres en la política no es la misma que la de hombres, existe una flagrante discriminación en el mercado laboral y en el acceso a los bienes económicos; y las diversas formas de violencia dirigidas específicamente a las mujeres y a las niñas generan una negación al ejercicio de sus derechos  y con frecuencia ponen en peligro sus vidas, como es el caso en México, en donde a causa de los abortos clandestinos, cientos de mujeres pierden la vida.

Quiero suponer que las autoridades federales saben con precisión que la protección de los derechos de las mujeres y las niñas está consagrada en leyes y políticas nacionales y que están muy explicitas en las normas internacionales de derechos humanos.

Es importante subrayar que las mujeres y las niñas deben conocer sus derechos  y  tener toda la capacidad de reivindicarlos, y por lo tanto se hace preciso desafiar y cambiar las actitudes sociales y los estereotipos que quebrantan la igualdad de género.

Diversos análisis señalan que a casi una década  de que se logren los Objetivos de Desarrollo Sostenible del 2030, al ritmo actual de cambio que vamos, se necesitará que transcurran  108 años para cerrar la brecha de género mundial y de 202 años para lograr la paridad de género económica, panorama que es inadmisible y desafortunado, y no obstante a ello, la autoridad mexicana ahora propone consultas públicas para valorar el ejercicio y defensa de los derechos humanos de las mujeres.

Es desafortunado que en pleno siglo XXI 740 millones de mujeres actualmente se ganan el sustento en la economía informal con un acceso limitado a la protección social, los servicios públicos y la infraestructura que podrían aumentar su productividad y seguridad de ingresos.

Asimismo se asegura que las mujeres realizan 2.6 veces más trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres; además, a nivel mundial sólo el 41 por ciento de las madres con bebés recién nacidos recibe prestaciones de maternidad. Y la probabilidad es de que una de cada tres mujeres se enfrente a la violencia a lo largo de su vida y, sin embargo, los servicios públicos, la planificación urbanística y las redes de transporte raramente se diseñan teniendo en cuenta la seguridad y la movilidad de las mujeres.

De 1995 a la fecha la Plataforma de Acción de Beijing, sigue orientada al futuro, pues permite reunir a las personas en torno a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Honestamente considero que la  propuesta  de AMLO  no va a proceder, porque las mujeres no daremos un paso atrás en lo ganado en materia de nuestros derechos humanos.

*Red Nacional de Periodistas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *