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Cien años del aniversario luctuoso de Emiliano Zapata Salazar.

El pasado  10 de abril se conmemoraron los cien años del aniversario luctuoso de Emiliano Zapata Salazar, quien fue asesinado en Chinameca Morelos el 10 de abril de 1919, el gobierno de la república en su honor, emitió papelería alusiva, timbre postal, boletos del metro y billetes de lotería.

El caudillo del sur e ícono de la Revolución Mexicana, ha sido considerado el símbolo de la resistencia campesina en nuestro país, derivado de su propia experiencia de despojo de tierras del que fue objeto su padre, Don Gabriel Zapata, ya que el dueño de la hacienda Cuahuixtla, cercana a  San Miguel Anenecuilco Morelos donde nació, se apoderó de forma violenta  de una parte de las tierras de Anenecuilco, por lo que tuvieron que huir, entre ellos, su padre, a quien vio llorar por este despojo. Se sabe que a partir de este hecho, Zapata se comprometió a luchar porque se respetara  la tierra en posesión de los campesinos.

La historia nos recuerda que Emiliano Zapata en 1911 se levantó en armas contra el régimen de Porfirio Díaz, apoyó la candidatura de Francisco I. Madero, quien al llegar al poder, incumplió con el compromiso de restituir las tierras a los campesinos, por lo que junto con el Profesor Otilio Montaño impulsaron el Plan de Ayala en el que se exigía el reparto de las tierras en posesión de los hacendados, una lucha que continuó hasta que el 10 de abril de 1919 fue emboscado y asesinado con la intervención del Coronel Jesús Guajardo[1].

Una de las frases que se le atribuye a Zapata es la siguiente “El campesino tenía hambre, padecía miseria, sufría explotación y si se levantó en armas fue para obtener el pan que la avidez del rico le negaba”, a cien años de  su muerte, es pertinente realizar una revisión de las condiciones en las que actualmente se encuentra  buena parte de los campesinos.

Datos de la Encuesta Nacional Agropecuaria 2017 elaborada por el INEGI, señala que del total de la mano de obra empleada en el campo 83 % corresponde a hombres y 16.7 % a mujeres, el 69 % de la mano de obra no remunerada son hombres y el 31 % son mujeres. Por su parte, de la mano de obra remunerada el 87.5 % son hombres y el 12.5 % son mujeres. El 85 % de los productores, son hombres y apenas el 13 % son mujeres (en el marco del contexto de desigualdad en que vivimos en México, las mujeres no eran sujetas de ser propietarias de la tierra). 

Cuatro de cada diez productores agrícolas tiene entre 46 y 60 años de edad, el 52 % tiene primaria, apenas el 19 % cuenta con secundaria y el 11.5 % no tiene estudio alguno.

El campo, ha sido considerado como un elemento central  en la agenda de los últimos seis gobiernos en México[2], este sector de la población no presenta signos de mejoría en sus condiciones para trabajar la tierra ni para el bienestar de sus familias, adicionalmente deben enfrentar las condiciones y los efectos del tratado comercial norteamericano. Los exiguos ingresos, debido a la falta de capitalización del campo, la escasez de créditos que les permitan producir de manera eficaz, empeoran cada vez más las condiciones de vida de quienes se dedican a cultivar la tierra.

En el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 se prevé  que continúe operando el llamado Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable, PEC, por sus siglas, aunado a otros programas se proponen constituir una política rural integral que estará a cargo de la Comisión Intersecretarial para el Desarrollo Rural Sustentable, presidida por  la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), la cual le apuesta a una política de largo plazo basada en “un enfoque social” y que pretende alcanzar la autosuficiencia alimentaria. Lo anterior en un contexto en el que entre el 70 y 80 % de los hogares que se dedican a cultivar maíz lo hacen para el autoconsumo. Dicho lo cual, me parece que esta lucha que inició Emiliano Zapata, sigue vigente y aun tiene largo camino por delante. Cerraré mi comentario con otra de las frases atribuidas al caudillo del sur: “Voy a decir verdades amargas; pero  nada expresaré a usted que no sea cierto, justo y honradamente dicho”.


[1] México desconocido, consultado en: mexicodesconocido.com.mx.

[2] George A. Dyer y Antonio Yúnez Naude. Economía y Sociedad en Nexos. 5 de febrero de 2019. Consultable en: https://economia.nexos.com.mx/?p=2091

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