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Fiscalización en Tlaxcala, un mal chiste que a los políticos beneficia

La fiscalización en Tlaxcala es un mal chiste del que todos los funcionarios y políticos no solo se mofan, sino que hasta sacan jugosos dividendos. A propósito de la inminente validación de cuentas públicas municipales, la mayoría, si no es que todas, plagadas de daños millonarios al erario, también están las del Ejecutivo, que no están exentas de imputaciones y señalamientos por anómalas.
Contrario al palomeo que realizan los diputados locales en turno, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha encontrado en Tlaxcala un claro ejemplo del abuso y dispendio que se hace del erario en perjuicio de la ciudadanía.
Ayer mismo se conocía, a nivel nacional que 14 estados enfrentan acusaciones penales de la ASF por simular reintegros por 8 mil 25 millones de pesos a las arcas públicas entre 2011 y 2013.
La intención de estas devoluciones disfrazadas era solventar las observaciones planteadas por el órgano fiscalizador, pues las autoridades estatales depositaban el dinero a una cuenta y notificaban de ello a la ASF.
Sin embargo, una vez que ésta daba por solventado el señalamiento, retiraban los fondos ahí registrados, los cuales eran usados al libre arbitrio de los gobernadores en turno y de los cuales, el nuestro, Mariano González Zarur, ha sido señalado por un desfalco por esa vía de al menos 82.7 millones.
Con ello, la presente administración se ubicó en el nada honroso “top-ten” de las administraciones estatales que han incurrido, en ese tipo de tropelías que ya han sido denunciadas ante la Procuraduría General de la República.
Tlaxcala se encuentra solo por debajo de entidades con montos reembolsos disfrazados menores a los 50 millones de pesos, como son los casos de administraciones priistas Mario Anguiano en Colima y Miguel Alonso en Zacatecas.
En tanto, las de los panistas José Guadalupe Osuna en Baja California y Juan Manuel Oliva y Miguel Márquez en Guanajuato engañaron con reembolsos por 5.3 y 1.5 millones de pesos, respectivamente.
Además de la gravedad del asunto, lo cierto es que el encargado de las finanzas estatales ha tratado de engañar a la autoridad federal y ahora serán esas instancias –por cierto emanadas de un gobierno priista- las que en su caso finquen o deslinden responsabilidades de tipo administrativas y penales.
Mientras, eso ocurre, en nuestros legisladores locales, esos que deben fiscalizar, nada pasa y nada ocurre, pues su forma de fiscalizar es de risa y hasta de pena ajena.

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

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