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Crisis de credibilidad, nuestros funcionarios

El Poder Legislativo de Tlaxcala vive una grave crisis, en la que el ejercicio de la función pública ha sido mancillada por el proceder de quienes cobran como diputados. Dudas generadas por los propios congresistas es el talante que subsiste en el imaginario del Congreso de Tlaxcala.

Al menos en los tres últimos lustros, en torno del fantasma del cochupo había sido una especie de historia del que todos hablábamos, aunque nadie sabía en dónde estaba, cómo aparecía y cómo funcionaba.

Legisladores, de todos los partidos y colores, transitaban en el cumplimiento de su función en la que destacaba dejar hacer con la consecuencia de algunos dividendos. La fiscalización en el uso y destino de los recursos públicos era una especie de garrote político en la que casi todos sacaban raja.

Sin embargo, los diferendos que existen en el Congreso local en la forma y en el fondo del ejercicio de la función pública ha puesto al descubierto nuevamente, el abuso y el dispendio en el que incurren varios congresistas.

Diputados como Roberto Zamora, que se jacta de ser transparente y legal en sus funciones, han enterrado su labor, al haber sido evidenciado por dar empleo a su sobrina, lo cual contraviene a la Ley Orgánica del Poder Legislativo.

La crítica no es solo por permitir que su sobrina y esposa del también legislador Julio César Álvarez García, trabaje en el legislativo, sino que cobraría sin desempeñar una función, es decir, está como aviadora del Congreso local.

Esta información abre la duda de cuántos legisladores más tienen a familiares cobrando un salario en perjuicio de ese poder o bien, cuántos aviadores más existen en las arcas del Estado, pues los beneficiarios se hacen pasar como trabajadores con su respectivo cobro.

En el ocaso de su encargo, los diputados están evidenciado su negro proceder. Qué más nos espera, cuando las dudas fundadas existen respecto a la aprobación de ilegales cuentas públicas; de gastos y pago de bonos, de, reparto en canonjías y demás dividendos, pues la fiscalización de Tlaxcala está en manos de agiotistas y viles abusivos que nada les importa el ejercicio de la fiscalización a cambio de unos pesos.

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

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