Isabel Maldonado Textle y sus tres promotores al OFS
2 noviembre, 2016
Respuesta favorable de personas al acudir a los panteones municipales por la noche.
2 noviembre, 2016

¡La esperanza es lo último que se pierde!

Así reza la frase… De manera desafortunada para muchos habitantes no se ha logrado ver el final de administraciones con cierres positivos. Y si no me cree, sólo hay que mirar lo que ocurre con los alcaldes de Tlaxcala, Santa Ana, Apetatitlan, Apizaco, Huamantla y hasta Altzayanca; por mencionar algunos.

Y es que cada inicio de gobierno los ciudadanos, vecinos, habitantes, quienes votamos en un proceso electoral lo hacemos con la intención de hacer valer nuestro voto y que el lugar en el que habitamos sea distinto… pero eso no ocurre, han pasado años, administraciones y de los municipios en mención nada se ha visto claro. Es momento de citar…
Tlaxcala… Terminaba un gobierno priista lleno de ego y malas mallas, llegaba un gobierno panista con el famoso Adolfo con “supuestas esperanzas y caminos distintos, ¡oh sorpresa! ¿Hoy únicamente queda el sueño, porque la realidad fue de telenovela entre un pleito hasta la posteridad entre su sindico la famosa Katia y el mismo munícipe, habrá alguien de sus allegados que les diga ¿Cuál es la realidad? Señores fueron contratados para servir, no para ser partícipes de la farándula política.

Santa Ana … Con el camaleónico Antonio, aquel que ha sido acusado hasta de querer instalar en la política a sus grandes amores, sí el mismo que tiene un salario elevadísimo de 72 mil pesos por su representación municipal, aquel que choco su camioneta de lujo en estado inconveniente, el mismo a quien hasta los delincuentes visitaran su domicilio para robarle “lo poco “ que había… ¿Pero qué trabajo “importante realizo”?

Apetatitlan… Gobernado por el hermano y no precisamente incómodo del diputado Ángelo Gutiérrez, el que fue señalado de escándalo sentimental, el famoso dedo chiquito de la Senadora Adriana Dávila, sí aquella que ha perdido dos veces la elección estatal y regresa a representaciones plurinominales o de confort; un edil que intento brillar, pero… no lo logro, salvo cuando el entonces representante de la CMIC difundió el tema del diezmo y la falta de palabra de la autoridad local… Y si hubiera algo que destacar es que la obra que realizo en su municipio se logró a través de las “negociaciones” que siempre han existido entre Adris y el aún Gobernador. Lo que hay que hacer para…. Comer.

Apizaco… “La ciudad modelo del Estado”, sólo que ha perdido su esencia, así como perdió el rumbo el edil en turno, un jovenzuelo que fue impulsado por el ex alcalde Orlando y a quien le debe el haber llegado a la silla, pero, es de aquellos mal agradecidos, que al paso de los días pierde la razón del recuerdo… A él le valió la familiaridad con el Gobernador para lograr calles que no fueron construidas con calidad, pero sí con un precio excesivo. ¡Ver para creer!

Huamantla… El lugar de los títeres y usted disculpe la expresión, pero en eso se ha convertido el edil de sus propios amigos, compadres, ahijados y allegados; o cómo se explica usted tantos desaciertos, aquí había más esperanzas, pues se contaba con quien ya ha sido autoridad municipal y resulta que ohhhh decepción, como dice la canción, “Todo se derrumbó”, aunque cabe hacer memoria… Ya fue edil dos veces, ¿qué ha hecho por su municipio?, ya fue diputado federal, ¿qué hizo por el distrito 1? Ya fue secretario de desarrollo económico, ¿qué hizo por su estado?, ¿ya fue diputado local, que hizo por sus comunidades?, son muchas las cuestionantes y lo peor es que su siguiente escalón será ser senador de la república o al menos eso es lo que sigue pensando… ¿Hará algo como senador?

Altazayanca… Y para citar hasta uno de esos municipios pequeños, apartados del bullicio de la gran ciudad, allá en el oriente del estado, en donde gano un panucho, de esos que en su momento fueron también cercanos a Dávila Fernández, a los que les alzo la mano, para decir que eran lo que el pueblo esperaba, lo malo es que en Altzayanca nunca se tuvo presidente, o por lo menos en los últimos tres años, el mismo alcalde brillo por su ausencia, lo malo es que no hizo nada, ni tampoco dejo hacer…

Estos, tan sólo son unos de los muchos alcaldes de Tlaxcala a los que ya afortunadamente se les está terminando el encargo, ahora la esperanza vuelve a nacer, con la espera de no ser defraudados por “los nuevos”, esos que tendrán la oportunidad y responsabilidad de trabajar cuatro años ocho meses, no habrá pretexto de tiempo, ahora sólo resta decir que … ¡La esperanza es lo último que se pierde!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *