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Matriarcado panista o renovación política, disyuntiva del PAN

El Partido Acción Nacional (PAN) en Tlaxcala tiene en juego su futuro inmediato en el ámbito local. Dejar ese moderno matriarcado político o seguir igual. La renovación que viven las huestes del albiazul respecto a la conformación de su Consejo Político Estatal no es solo la definición de los nombres de 80 militantes –hombres y mujeres; esta pugna vas más allá de las personas.
El devenir de Acción Nacional en el último lustro, quizá un poco más, ha traído consigo una debacle en la representación electoral. Las derrotas de 2015 y 2016, han ubicado nuevamente a esta fuerza electoral en una tercera fuerza electoral, que de continuar en el mismo tenor puede regresar a su posición marginal que tuvo a finales de la década de los 90 del siglo pasado.
El sectarismo, el agandalle, la sumisión y la imposición del grupo hegemónico no ha dado buenos resultados.
Aunque eso no es nuevo. Tras la reinstalación del Comité Directivo Estatal, luego de que fue reducida la dirección partidista a una delegación, y que tuvo que arribar a Tlaxcala personajes nacionales para hacerse cargo de éste, la creación de grupos y de monopolios ha sido la constante.
Primero fueron los cuatro fantásticos, integrada por Sergio González, Adolfo Escobar Jardínez, Juan Bárcenas y Felipe Flores –quienes cosecharon importantes dividendos de esa sociedad-, los que mantuvieron el control partidista y el monopolio de la asignación de espacios, posiciones y postulaciones.
Tal fue su poder del cuarteto de las tortas y las cemitas –por aquello de sus gustos, aficiones y pasado por esos antojos- que hicieron y deshicieron del partido; al grado que Sergio González impuso a su hijo Aldo como líder juvenil panista y peor aún, hicieron presidente a personajes sin capacidad, como el caso Alberto Jiménez Tecpa.
Después, con varias alianzas y estrategias, aderezadas y potencializadas con el arribo de Felipe Calderón Hinojosa a la presidencia de la República, los cuatro fantásticos fueron derrotados por las llamadas chicas poderosas, conformadas por Leonor Romero Sevilla, Aurora Aguilar Rodríguez y Adriana Dávila Fernández.
De inmediato, las tres empezaron a ver los beneficios de sus acciones particulares. Las mejores delegaciones fueron para ellas y también fueron los cargos públicos: diputadas federales las tres y delegaciones federales, candidaturas y posiciones.
Lo mismo que criticaron de sus antecesores, lo volvieron a hacer. Pero solo que el PAN se redujo a una especie de matriarcado que ahora controla Adriana Dávila y que como en el pasado reciente, también impuso a un líder partidistas como Carlos Carreón Mejía, de cualidades similares a Jiménez Tecpa.
Ante esta realidad, aquella frase “si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”, que escribió Giuseppe Tomasi di Lampedusa en la novela “El Gatopardo”, una de las grandes obras de la literatura italiana del siglo XX, de verdad que cobra vigencia.
La pugna que existe y que tendrá su desenlace el próximo domingo con la elección de Consejo Político Estatal del PAN no es cosa menor.
Las ex diputadas Aurora Aguilar y Leonor Romero, la ex aspirante a legisladora federal, Claudia Pérez, el diputado local, José Gilberto Martínez, el ex delegado federal y ex secretario general del PAN, Rolando Romero, el ex líder del Acción Juvenil, Aldo González, y militantes como Diego Moreno y Fidel Huerta, se han unido para tratar de arrebatar la hegemonía que tiene Adriana Dávila.
A favor de este grupo está el descontento que persiste producto de la exclusión, el agandalle, el sectarismo y la imposición de este matriarcado panista; solo que es necesario que esa inconformidad se transforme en votos suficientes que superen los 350 delegados que les del triunfo en la conformación del Consejo Político Estatal.
En contra parte, los sobrevivientes de las chicas súper poderosas y de los cuatro fantásticos se han unido en un interés. Adriana Dávila y Adolfo Escobar y los suyos, han hecho una alianza –para muchos antinatura- para lograr el control del partido, pues la primera sabe que en menos de dos años su cargo político concluye y el otro, en 28 días fenece su sueño de ser edil.
Quieren el control del partido para ellos y sus ambiciones, nunca han hecho cosas distintas y ahora, menos, piensan que no tienen por qué cambiar.
Pese a ello, podría adelantar que esa alianza de caricaturas –por aquello de los grupos que encabezaron en su momento, no por otra cosa-, se va a imponer y para lograrlo, hacen de todo lo habido y por haber.
No solo la gratificación por el voto, promesas que difícilmente cumplirán, sobre todo Escobar Jardínez- y otras linduras, como reactivar, a escasos días de la jornada electiva, el proceso sancionador en contra de 13 panistas antagónicos de la líder del moderno matriarcado partidista
La cúpula estatal ya pidió la cabeza militante de Sergio González Hernández, ex presidente del CDE; de Claudia Pérez Rodríguez y de Aurora Aguilar Rodríguez, Esteban Morales Pluma, Cruz Miguel González Calvario, Aurelio Nicolás Reyes Acametitla, Bernardino Romero Jiménez, Rodolfo Jesús Reyes Flores, Tomás Degante Arenas, Víctor Manuel Hernández Durán, Fidel Méndez Morales, Fredy García Morales y Luis Enrique Pérez Tamayo
Sobre éste caso, el ex integrante de los cuatro fantástico, ya se pronunció: “ excelente noticia hay que enfrentarlo, la lucha no es contra la institución, es contra el autoritarismo, la intolerancia, contra tod@s aquell@s que hoy tienen sumido al PAN en una crisis en Tlaxcala, contra quienes creen ser dueñ@s de un partido, y piensan que su voluntad es suprema y lo que único que han provocado es división y hundirlo, el hartazgo de la militancia y de la ciudadanía es el termómetro que lo demuestra . Vergüenza habían de tener al partido en el peor momento de los últimos años”.
Hago votos porque las cosas cambien en el PAN y no hablo de personas o grupos, solo del quehacer político. Tlaxcala y los años que están por venir, requieren de una oposición fuerte, propositiva, proactiva y adoctrinada. De lo contrario, poco se puede hacer en la búsqueda de equilibrios.

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

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