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Tlaxcala eres grande

Tres jóvenes estudiantes de Tlaxcala han trascendido a nivel mundial, pero más lo ha hecho su mentor, Marcos Núñez George, un apasionado catedrático y extraordinario ser humano, quien antes de enseñar, se preocupa por sus alumnos; los logros de esa traída, como de cientos de niños, y su mentor, se han hecho virales y dignos de repetir.

Esa es la historia que fue contada por el cineasta mexicano Alex Moreno, quien en su cortometraje “Apizaco” retrató y contó los logros de tres estudiantes de nuestra entidad y su maestro, quien desde hace años enseña la ciencia de una forma peculiar, que unen sus sueños y se esfuerzan por impulsar la ciencia en todos los rincones de la entidad, en la que involucra a sus padres y a sus comunidades.

Eso fue lo que contó el cineasta mexicano Alex Moreno, quien con ese cortometraje “Apizaco, ganó el concurso CineSpace 2017 que organiza la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés) en colaboración con el Houston Cinema Arts Festival.

La noticia fue dada a conocer por la Agencia Espacial Mexicana (AEM) que, en un comunicado, detalló que “Apizaco” ganó la categoría especial de Mejor filme difundiendo beneficios del espacio para la humanidad.

De acuerdo con la agencia mexicana, en el concurso CineSpace 2017 estuvieron 650 competidores de todo el mundo.

El cortometraje documenta el esfuerzo de tres estudiantes de Tlaxcala, dos mujeres y un hombre, para ganar bajo la guía de su profesor Marcos Núñez George tres de las seis categorías del concurso Mars Trekker Global Teen Summit de la NASA, imponiéndose a 120 competidores internacionales.

Marcos Núñez tiene muchas peculiaridades que nuestro sistema educativo debería repetir: bajo el lema que con hambre no se aprende, antes de iniciar clases, obvio dependiendo el horario, pregunta muchas de las veces si sus alumnos ya comieron o desayunaron; sino es así, los apura a compartir las viandas. Sin hambre no se puede aprender, y él lo supo en carne propia.

También tiene claro que no hay niños, especialmente, ni estudiantes insuficientes o de deficiente capacidad para aprender, y lo demuestra con sus programas, porque su principal fuente de enseñanza son aquellos escolares con menores rendimientos, ya que “siempre pido que me dejen trabajar con los que tienen menor aprovechamiento, de abajo para arriba, porque está demostrado que así como les enseñan no funciona, no aprenden, no les gusta, pido que me den la oportunidad de darles las clases como se dan en otros lugares del mundo”, reflexiona Marcos Núñez, quien a través del ejemplo o monitores, es decir, de otros estudiantes, inculca la ciencia a partir de proyectos hechos y clases impartidas por escolares de niveles un poco más avanzados que los receptores.

A los de primaria les enseñan por la vía del ejemplo chicos de secundaria, a los de secundaria los de preparatoria o bachillerato y a estos últimos los de universidad, además de que comparte experiencias con escolares de otras latitudes “ellos son los motores y se hace como una carrera de superación”. Vaya su proyecto une, también, por ejemplo, a Tokio con Makito Yurita, a Texas con el maestro Javier Montiell, y a Tlaxcala con su chicos a través de estos clubs de ciencia y su sueño es crear y está en proceso de lograrlo, la Academia Aeroespacial de México, que tendría su sede en la entidad más pequeña del país pero con una enorme riqueza y grandeza.

Marcos Núñez George estudió la ingeniera de Matemáticas Aplicadas y Computación en la Facultad de Estudios Superiores de la Universidad Nacional Autónoma de México, y su amplia trayectoria en la tecnología, cómputo y programación se debe a diversidad de cursos que tomó el Centro Espacial Kennedy y en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, por mencionar algunos. Que esa historia se repita porque Tlaxcala es ahora reconocida a nivel mundial con este proyecto, el cual ahora buscarán replicar en esas naciones. No todo es escaleras eléctricas ni trata de personas.

Por cierto, amigo lector, el próximo 25 de noviembre, allá en la ex fábrica de San Manuel, en San Miguel Contla, usted podrá conocer esa historia y muchas más, porque Marcos Núñez está convocando, junto con la UNAM, a la “noche de las estrellas, el espacio revolucionario de tu vida”, en la que habrá talleres, conferencias, podrá admirar parte del Universo  con sus telescopios y sobre todo, podrá admirar el galardonado cortometraje “Apizaco”, que se impuso a trabajos de países como Austria, Alemania, Canadá, Estados Unidos, entre otras naciones.

Al margen

Coincido con el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, y lo he dicho y escrito, que cuando se aspira a jugar en las grandes ligas, en todos los ámbitos, educativos, escolar, político, económico, cultura, y deportivo, se debe trabajar e invertir de la misma manera, para grandes ligas.

Por ello es de resaltar la decisión de destinar 180 millones de pesos para la ampliación y mejoras del estadio Tlahuicole, el que alberga al equipo de fútbol Coyotes y a muchos equipos de aficionados que ahí tienen su catedral en la que juegan sus finales de sus respectivas ligas.

Tlaxcala ya no puede verse como aldea, como pueblo, debe aspirar y trabajar, todos, incluidos los ciudadanos, en impulsar acciones para colocarla en la palestra nacional e internacional. Tenemos historias de éxito individual; deportistas de élite, futbolistas en la primera división, estudiantes, maestros y literatos, toreros,  que ganan premios; también hay cientos de personas que logran sobresalir; es tiempo de unir esfuerzos.

“Las condiciones favorables no necesariamente nos brindan el lugar que nosotros queremos, hay que trabajar para ello. Así como el equipo subió de liga, nosotros también tenemos las condiciones en Tlaxcala para acceder a una liga superior en el país, y que Tlaxcala se reconozca no solamente en la región, si no en el país por lo bueno que tenemos y con el perfil que nosotros queremos”, dijo el mandatario y nada más cierto que ello.

Aunque los detractores a esa inversión ya salen en redes sociales, con argumentos, quizá válidos, que hay otras necesidades, pero creo que no alcanzaría dinero para atender todas éstas; pero como dice un pícaro refrán nacional, a muchos, “ningún picante les embona”.

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

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