Huamantla contará con biblioteca en el quiosco del Parque Juárez.
27 noviembre, 2017
Calculan en 28 mdp derrama económica en el tianguis textil “La Guadalupana”
28 noviembre, 2017

A Meade le encienden veladoras varios aspirantes de Tlaxcala

Tras la confirmación de la semiótica priista y del modelo presidencial, con la inminente imposición de José Antonio Meade Kuribreña como candidato a la presidencia de la República por el PRI, muchos aquí en Tlaxcala han prendido la veladora para, cual santo de la política, les haga el milagro de aparecer en la boleta electoral del próximo año.

Desde hace meses y la semana pasada arreciaron las señas para que el ahora ex secretario de Hacienda fuera el elegido y así fue; bastaron menos de siete horas para que el abogado y doctor en economía lograra, sin ser militante del PRI, el respaldo de los sectores del tricolor.

Él es el único ciudadano que ha buscado una candidatura presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) sin ser miembro de ese partido y ha ocupado puestos clave en los gabinetes de gobiernos panistas y priistas. No pertenece a ningún partido y nunca ha contendido por un puesto  de elección popular. A pesar de ello, fue incluido en todas las encuestas relacionadas con el futuro del tricolor, desde antes de que el coordinador de los senadores priistas, Emilio Gamboa, lo colocara en la lista de finalistas, junto con los secretarios Miguel Ángel Osorio Chong de Gobernación, José Narro de Salud y Aurelio Nuño de Educación.

Pero la unción de Pepe Toño, como le dicen sus amigos, amplió las aspiraciones de más de uno en Tlaxcala. El lobo estepario y último de los mohicanos como se considera Mariano González Zarur sabe que la relación que mantiene él y su familia con Meade le permitiría algunas injerencias en el próximo proceso comicial.

Sin lugar a dudas, el principal prospecto que tiene es su hijo Mariano González Aguirre. El becerro de oro le brillaron los ojos cuando se despejó la duda y se confirmó sus aspiraciones, que Meade fuera el elegido presidencial.

Piensa, aspira y sueña que la llegada de su pequeña Emilia, su primogénita, le traiga consigo la torta bajo el brazo y qué mejor regalo que la candidatura al Senado de la República. Sin embargo, su padre está dubitativo, quiere cumplir con su palabra y apoyar en esa postulación a Ricardo García Portillo, como lo acordaron desde la definición del candidato a sucederlo.

Pero eso solo ellos lo elucubran, pero falta escuchar y atender lo que diga el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, quien prefiere, aunque no le ha resultado el mejor operador en el Congreso local ni el mejor interlocutor, a González Aguirre o quizá, traiga a un tapado y ojo, para nada es el secretario de Educación, el afable y gran taurino Manuel Camacho Higareda.

Lo que está claro es que la unción de Meade dejó huérfanos, sobre todo en la legión de los funcionarios hidalguenses, que soñaban que esa postulación fuera para Osorio Chong. En ese grupo está el secretario de Salud, Alberto Jongitud Falcón o el de la Secte, Noé Rodríguez Roldán, quien en el fondo deseaba que por esa vía lo hicieran diputado federal, o la titular del Centro de la SCT, Hortencia Martínez.

No todo es miel sobre hojuelas. Por ello, aunque la cargada está dada, Meade y sus personeros deberán curar las heridas que dejó su nominación, porque hay que recordar que cuando el PRI sale herido y dividido a una contienda, pierden la elección. Hay que recordar que a nivel federal, el candidato presidencial en la campaña 1999-2000, Francisco Labastida Ochoa tuvo grandes diferencias con el ex mandatario Carlos Salinas de Gortari y su grupo político y de ello resultó ganador el panista Vicente Fox. En la campaña 2005-2006 el PRI volvió a dividirse. En su afán por acaparar el PRI y ser el único factor dentro de ese partido, Roberto Madrazo Pintado se peleó con todos los grupos políticos que no se le sometían y el resultado es que el tricolor se fue hasta la tercera posición, debajo del “ahiga sido como ahiga sido”, Felipe Calderón y de San Andrés Manuel López Obrador.

Con este panorama, las veladoras a Meade se han encendido, muchas de éstas son verdaderos cirios pascuales con los cuales pretenden iluminar sus caminos para llevarlos a una posible postulación. Aunque creo que el candidato presidencial no tendrá mucha fuerza para imponer, la negociación pasará por Enrique Peña Nieto y el consenso de éste y Marco Mena.

Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz
Juan Luis Cruz Pérez. Originario de Teziutlán, Puebla. Egresado de la Universidad del Altiplano, ha laborado en diversos medios de comunicación impresos y electrónicos. En dos periodos ha sido presidente de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *