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¿Por qué hacemos lo que sabemos que no debemos hacer?

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El panorama por la contingencia sanitaria, no se ve muy halagador, y no obstante a ello la ciudadanía se resiste a cumplir con las medidas sanitarias, principalmente la de no acudir a eventos masivos, a no hacer fiestas o bien reuniones de carácter político, esto ante el proceso electoral que ya se vive.
La semana pasada el Gobierno del Estado dio a conocer nuevamente las medidas a cumplir para evitar el aumento por COVID-19, las medidas se dieron a conocer el viernes 8 de enero, para empezar a aplicarse hasta el 11 del mismo mes, indudablemente la toma de decisión no fue la mejor, pues era para que las medidas se hubieran aplicado de manera inmediata, sin embargo no fue así, dejaron pasar sábado y domingo, y en esos días hubo fiestas, bailes públicos, partidos de beisbol y futbol, funcionamiento de tianguis comerciales de ropa, perecederos y de autos, así como el funcionamiento del comercio establecido y reuniones de precampaña, ante ello surge la pregunta, ¿por qué no se dio la instrucción del confinamiento de manera inmediata? ¿Por qué esperar hasta el lunes?

Si lo que se pretende es disminuir los contagios, ese retardo de dos días, indudablemente generará más casos de COVID-19, pues el virus no espera, no elige infectar en días hábiles o inhábiles, y no hubo una explicación de la autoridad estatal del por qué se empezaron a aplicar las medidas hasta el lunes 11 de enero.

No obstante a lo que está pasando con la gran cantidad de enfermos y de personas fallecidas, la sociedad tlaxcalteca ha tardado en entender y reaccionar, para detener sus actividades, por supuesto hay una gran diferencia entre quienes tienen que salir para ir a trabajar y quienes salen para ir a divertirse.

En Huamantla veíamos en redes sociales un baile público con grupos sonideros, haciendo transmisión en vivo, vimos a jóvenes –mujeres y hombres- bailando, unos con cubre bocas –los menos-, y la mayoría sin él, y qué nos dan a entender los jóvenes que no les interesa su salud, que ellas y ellos son inmunes y nada les va a pasar, que el virus no existe, que este sector de la población se va a salvar y eso no es así.

De igual manera vimos en redes sociales como en un partido de beisbol, caso concreto en un campo de Apizaco -ubicado en la salida a Tlaxco-, había más de 400 personas, entre publico espectador, jugadores y los managers de los equipos, y que sin problema jugaron hasta la 4ta. entrada y de acuerdo a la transmisión por Facebook, el juego se canceló porque al parecer llegaron las autoridades, pero mínimo la gente ya tenía ahí 3 horas ¿en ese tiempo no hubo contagios?

Por qué la autoridad municipal y estatal no evitó ese juego, si la propia liga de beisbol había anunciado en su cuenta de Facebook, que en el partido final “se aceptaría únicamente a 300 personas con pase”, eso es un descaro de parte de la gente que está al frente de la Liga, y es otra deficiencia de la autoridad municipal y estatal, de no monitorear estos espacios virtuales, y de no enterarse o tal vez lo sabían, y parece más bien que les dieron “chance” de realizar sus encuentro deportivo. Y peor es que a esa actitud de irresponsabilidad se sume la población, ¿acaso esas 300 personas estarán inmunes al COVID?

Se observa como la gente grita, los jugadores comen semillas y las escupen, hay demasiadas personas en gradas y cuando se suspende el partido, se escuchan frases como “no lo suspendan, espérense a que llegue la Guardia Nacional”, “Solo separen a la gente de las gradas y sin problema que se continúe, ”la culpa la tuvo la gente que entró sin pases”, se escucha decir a los jugadores.

De verdad es increíble ver la insensibilidad e irresponsabilidad de la gente, pero no fuera que no encuentran espacio en algún hospital para atender a sus enfermos, que es entonces que se arremete contra el personal médico, como sucedió en el Hospital de Tzompantepec, en donde una familia armó destrozos porque no fueron atendidos, dejando a personal de vigilancia gravemente heridos, y al respecto no se sabe si quienes agredieron ya fueron localizados y sancionados por la autoridad, y en qué condiciones de salud se encuentran los vigilantes golpeados.

Vimos el pasado fin de semana a familias que organizaron fiestas de bodas, xv años y bautizos, o incluso sabemos de familias que organizan aniversarios luctuosos, y justo en estos espacios es donde se dan los contagios, pero la gente no entiende que de continuar así, más tiempo nos tardaremos en Tlaxcala de salir de la pandemia.

¿Por qué hacemos, lo que sabemos que NO debemos hacer?
¿Por qué somos tan insensibles e irresponsables con el personal médico que está en la primera línea de batalla atendiendo a quienes se han contagiado?
Se aprecia que eso no nos importa verdad, no importa el dolor ajeno hasta que se vive en carne propia, ojalá no lo lamentemos más adelante.

Red Nacional de Periodistas

Noemí Carmona
Noemí Carmona
Egresada de la Universidad del Altiplano, dedicada al quehacer periodístico desde el año 1998, con participación en medios impresos y electrónicos en Tlaxcala y Puebla. Apasionada de la radiodifusión y del trabajo social.

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