La SSC asegura un vehículo con aditamentos policiales en Chiautempan
9 febrero, 2021
Promueve SEPE-USET el “plato del buen comer” a la par de la activación física
9 febrero, 2021

El pasado 5 de febrero se conmemoró el Día de la Constitución Mexicana y vale la pena que recordemos su importancia; una constitución es un acuerdo de reglas de convivencia, es decir, una forma de pacto político y social. Se llama así porque integra, establece, organiza, constituye las normas que rigen a la sociedad de un país.

En este caso, es la “Ley Suprema del sistema jurídico mexicano y fue
promulgada el 5 de febrero de 1917 por Venustiano Carranza en el Teatro de la República de la ciudad de Querétaro y entró en vigor en mayo de ese mismo año.

Nuestra constitución que contiene 136 artículos y 19 transitorios distribuidos en nueve títulos, prevé los principios y objetivos de la nación, la existencia de órganos de autoridad, sus facultades y limitaciones, así como los derechos de los individuos y las vías para hacerlos efectivos1
.
En la Tercera Encuesta Nacional de Cultura Constitucional en México2, se
presenta un análisis comparativo sobre a lo que opina la ciudadanía respecto a la constitución:

La comparación muestra una tendencia evidente al crecimiento del grupo de quienes piensan que la Constitución “ya no responde a las necesidades del país”, cuyo porcentaje aumenta de 42.1% en 2003 a 60% en 2011; concomitantemente se reduce el de quienes opinan que es “adecuada a las necesidades que tiene el país”, de 45.6% en 2003 a apenas 20.5% en 2016. Llama la atención que el porcentaje de quienes “no saben” aumenta significativamente, pasando de 9.6% en 2003 a 16.2% en 2016, lo que refleja posiblemente falta de claridad acerca de la función de la Constitución en la solución de los problemas sociales en estos momentos.

Estas respuestas, y la tendencia que revelan, ameritan un comentario. ¿Por qué la mayoría de los mexicanos opina que su Constitución ya no es adecuada para las necesidades del país? En primer término, puede tratarse de una reacción al estado de preocupación e insatisfacción que generan en los habitantes la precaria situación económica del país, la creciente inseguridad, la epidemia de corrupción, la persistente pobreza y la desigualdad. Probablemente la mayoría de los entrevistados piensa que si tales problemas no se resuelven es porque, de algún modo, la Constitución no favorece dicha solución

De lo anterior se desprende que la mayoría de las personas entrevistadas se
decantó porque la Constitución que tenemos ya no es adecuada para resolver las necesidades del país, ¿qué conviene hacer con ella: elaborar una nueva, cambiarla sólo en parte, o dejarla como está? Aunque una de cada dos personas indicó que debe cambiarse en parte, 4 de cada diez señaló que sería dejarla como está.

Finalmente, la importancia de la Constitución radica en que contiene todos
los derechos de las y los ciudadanos y las obligaciones de las instituciones del Estado Mexicano, por ese motivo, les hago una invitación a leerla.

Noemí Carmona
Noemí Carmona
Egresada de la Universidad del Altiplano, dedicada al quehacer periodístico desde el año 1998, con participación en medios impresos y electrónicos en Tlaxcala y Puebla. Apasionada de la radiodifusión y del trabajo social.

Comments are closed.