Los dos grupos se encararon, y los afines a la actual administración del 7 de mayo, pidieron mostrar la autenticidad sus declaraciones
Alrededor del mediodía, chocan grupos de Pedro Erazo, Guadalupe Rodríguez e integrantes del sindicato 7 de mayo, por un lado, unos argumentan estar vigentes dentro de esta agrupación sindical y acusan al líder Edgar Tlapale Ramírez, de no entregar retroactivos a trabajadores, de los años 2015 y 2016.
Y los agremiados, aseguraron que desde el 14 de agosto de 2014, los Erazo-Rodríguez fueron expulsados en asamblea extraordinaria, por mayoría de votos, así como a diversos integrantes.
En el centro de la ciudad de Tlaxcala, los dos grupos se encararon, y los afines a la actual administración del 7 de mayo, pidieron mostrar la autenticidad sus declaraciones, a través de los talones de pagos, donde se refleje el pago de la cuota sindical.
Asimismo, señalaron que este grupo antagónico ha perdido más de cuatro amparos federarles, donde les han rechazado sus argumentos, sobre la legalidad del actual comité.
Antes de retirarse, dijeron a los medios de comunicación que no le den juego al grupo disidente, quienes ofrecían una rueda de prensa sobre las irregularidades financieras de este sindicato.
Narciso Sánchez Espíndola, trabajador del Registro Público de la Propiedad y sindicalizado, aseveró que en el sindicato trabajan en armonía y con recursos, pero sobretodo en familia.
De esta forma, entre gritos, los grupos se retaron a demostrar lo contrario a sus acusaciones, incluso, hubo temas personales que abordaron en la discusión.
























































