La ruptura de Lorena Cuéllar Cisneros con el PRD y su inminente llegada a Morena no solo fue un balde de agua fría para las huestes del sol azteca, sino para muchos militantes del partido que preside el tabasqueño, Andrés Manuel López Obrador.
Si en una parte del PRD hizo mella y generó algún escozor el arribo ya anunciado de la ex priista a su nueva nomenclatura, lo cierto es que esos efectos fueron doblemente los que propiciaron en el hígado de varios morenistas.
Una de ellas es doña Martha Palafox Gutiérrez que confirma que con la llegada de su enemiga electoral política –ex compañera de fórmula en el Senado y ex compañera de partido cuando ambas fueron del PRI- ya nada le queda por hacer en ese instituto político del cual en su momento fue dueña y señora.
Aunque el pleito es personal, también son por los pocos espacios y el margen de maniobra que tenía la ex abanderada a la primera magistratura de Tlaxcala, porque si de por sí Martha Palafox solo era una especie de artículo decorativo, ahora ni en eso aparecerá.
Por ello, los que saben, advierten que el retiro de la política de la huamantleca está por llegar.
Pero también el administrador del partido Morena, Joel Molina, no ve ni con nada de aprecio el arribo de Lorena Cuéllar y los suyos a este instituto políticos. La candidatura como varón al Senado ya no es tan segura.
Por ejemplo, Raymundo Vázquez Conchas, que dicen acompañaría a su cuñada Lorena Cuéllar en su nueva aventura política, querrá colarse en la designación del primer lugar de la fórmula que competirá por un escaño en la Cámara Alta del Congreso de la Unión.
Y así como, él, habrá otros que con esta coyuntura tratarán de colarse hacia los espacios a los diversos cargos.
Aunque para consuelo de fieles seguidores y activistas de Morena, habrá 15 postulaciones para igual número de candidaturas a diputados locales, así como un espacio plurinominal en el Congreso del estado de Tlaxcala.
Es decir, que la jugada de dicho bloque que encabeza la senadora Cuéllar Cisneros no es menor, busca, juntos con sus aliados, hacerse de todos los espacios posibles.
Aunque, hay que ser sinceros, nada se moverá en Tlaxcala sin la bendición cuasi papal de San Andrés Manuel López Obrador, aunque muchas de las veces se deje llevar ciegamente y sin opción a debate, por lo que le dicen en el confesionario.
Al margen.
Tristeza, indignación y preocupación generó anoche la información que corrió como pólvora por la agresión que sufrió un catedrático y directivo de la Universidad Politécnica de Tlaxcala, nada más y nada menos que a manos de uno de sus alumnos.
El alumno, identificado por sus compañeros de escuela como Osvaldo, atentó, con un arma punzo cortante, contra la vida del Director Académico de la Universidad, de nombre Luis Álvarez Ochoa. El hecho ocurrió en las instalaciones de la propia rectoría de la institución.
La vida del docente, según reportes oficiales, estaba en riesgo, aunque se desconocen mayores detalles de las condiciones que prevalecen al respecto, pues el hombre fue sacado, “bañado en sangre”.
Por la noche, la UPT condenó los hechos perpetrados en contra del Secretario Académico de la institución, quien aseguraron “no sufrió lesiones de gravedad, gracias a la oportuna implementación de los protocolos de seguridad institucionales” y … “a partir de este momento deja de ser miembro nuestra Comunidad Estudiantil, a su vez la institución se deslinda de las actitudes agresivas del joven”.
La saña con la que actúo el estudiante nos habla de una grave situación de descontrol emocional del escolar, aspecto que debe investigarse, sancionarse y en su caso prevenir.
No es el primer caso de ese tipo en esa institución. Hace tres años y un mes y 10 días, el profesor Oscar Edgardo Romeo Arredondo asesinó a un alumno, a quien previamente intentó violar, según la indagatoria que existe en el estado de Puebla con número de expediente 682/2014/SPCHO.
























































