Tlaxcala requiere lograr de una sinergia con la Federación en muchos rubros, pero más en aspectos tan sensibles como la atención, cuidado y preservación de la salud. Para nadie es un secreto y como lo he referido en este espacio, en otras entregas, nuestro sector salud está enfermo, requiere de una cirugía mayor que lleve a garantizar una atención de calidad y humanizada.
El desabasto de medicamentos, la falta de equipamiento real, sin maquillaje, en todos los centros de salud y hospitales, pero sobre todo, de la contratación de personal médico de alta especialidad, son los pendientes que arrastra Tlaxcala desde hace décadas.
Ayer esa búsqueda de sinergias tuvo un encuentro cuando el secretario de Salud Federal, José Narro Robles, visitó nuevamente Tlaxcala para poner en marcha programas y esquemas que deben incidir en mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.
Constató la puesta en marcha del Centro de Salud con Servicios Ampliados en Ixtacuixtla y la reinstalación de la Red Tlaxcalteca de Municipios Saludables, pero sobre todo, dio cuenta de la necesidad de que los distintos niveles de gobierno trabajen de manera coordinada.
Y así lo hizo saber, cuando espetó que si los diferentes niveles de gobierno trabajan en conjunto, los resultados se reflejan en mejores condiciones de bienestar para las familias.
Por ello, reiteró el compromiso de la Administración Federal de sumar capacidades y esfuerzos con municipios y con el gobierno estatal, ya que “todos tenemos que estar en esa lucha por mejores niveles de salud. Es así como tenemos que trabajar, si lo hacemos, lo único que va a pasar es que la población de Tlaxcala va a tener más salud”.
Para ello será importante y vital que las autoridades municipales olviden esa idea de que el Estado y la Federación deben resolver todos los problemas; por el contrario, son ellos, el primer contacto con la sociedad, los que deben asumir el compromiso de prevenir y atender el cuidado de la salud de sus gobernados.
Sin embargo, hay resistencias, tanto por ideologías como por colores partidistas, pero sobre todo, por ignorancia, ya que muchos de los munícipes solo quieren que los niveles superiores de gobierno les resuelva todo.
Ahora que existe el compromiso de la Federación de apoyar a Tlaxcala en su labor de garantizar mejores condiciones de salud, ahora corresponde al gobierno estatal y a los municipios definir las estrategias y acciones para lograrlo, pues de ellos depende la generación de los proyectos para hacer de la entidad un espacio en donde el cuidado del bienestar de las familias es una realidad y no un discurso.
No aprovechar esa disposición de la Federación sería un grave error, ya que es el Sector Salud de la entidad el que atiende más de 51 por ciento de la población, por lo que debe visualizarse la magnitud del compromiso.
Como uno de los tres ejes fundamentales del gobierno de Marco Mena, el de la salud, necesita un impulso, no solo económico, sino de voluntades y de determinaciones que permitan mejorar la atención y cuidado de la sociedad, de lo contrario, será la misma patología de siempre.
























































