Tlaxcala en omisión y en opacidad; y así quedará al descubierto este viernes luego de que la gran mayoría de los 144 sujetos obligados en materia de transparencia incumplió a cabalidad con el mandato establecido por la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública que los obliga a tener toda la información de oficio y del ejercicio de sus respectivas funciones, en sus respectivos sitios de internet o bien Plataforma Nacional de Transparencia.
Los ayuntamientos, principalmente, son los omisos; pero también están las entidades paraestatales y poderes, ya que dejaron para el último y desdeñaron esta obligación que deben cumplir.
Desde hace dos años se publicó la ley en la materia que establece estas obligaciones, pero poco o casi nadie le hizo caso. Muchos han expuesto que ignoraban tal mandamiento, ya que iniciaron funciones con el año 2017; pero hay un principio legal que establece que la ignorancia no exime de responsabilidad.
A partir de este 5 de mayo todos los sujetos obligados debieron poner a disposición de particulares y mantener actualizada, en sus sitios de internet y a través de la Plataforma Nacional la información derivada de las obligaciones de transparencia descritas en el Título quinto la Ley General, en la Ley Federal y en las respectivas leyes locales.
Además, los sujetos obligados fallaron, ya que incumplieron con ello, porque hoy, amigo lector, podemos confirmar que en sus sitios de internet o en la plataforma, con relación a Tlaxcala, no existe toda la información requerida.
No existen en la mayoría de los casos, el catálogo de puestos, salarios, retribuciones, comprobación de gastos, facturas y resultados de acciones realizadas a partir de sus respectivos programas.
Tampoco existen, por ejemplo, casos de actas de sesiones, convocatorias públicas, asignaciones, en fin, una serie de omisiones que ponen al descubierto que una de las principales flaquezas de nuestras autoridades es la transparencia.
Además, incumplieron porque en aquellos casos que tienen sitios con una sección de transparencia carece de algunos principios como calidad, veracidad, confiabilidad, oportunidad, congruencia, compresible y sobre todo, verificable.
Sin embargo, para desgracia de la sociedad que busca y añora que el ejercicio de la función pública sea transparente, no hay ninguna sanción para las autoridades omisas. Todo este año habrá una evaluación del cumplimiento del mandato federal, pero quienes se pasen por arco del triunfo esa disposición no recibirán ninguna sanción, quizá la única es el escarnio popular de la opacidad en la que se desempeñan nuestros servidores públicos.
La transparencia en Tlaxcala es anhelo que por ahora sigue durmiendo en un profundo sueño.
Al margen:
El líder del sindicato de trabajadores al servicio de los poderes, municipios y organismos del Estado de Tlaxcala 7 Mayo, Edgar Tlapale Ramírez le falló a su base trabajadora, otra vez, porque en su aniversario, festejado por adelantado este jueves, con tal de tener un día más de asueto, no pudo presentar a la base trabajadora el resultado de su negociación de incremento salarial.
El repudio en contra del líder gremial cada vez es mayor. Sus excesos y abusos de poder son tales que poco le ha importado luchar por sus agremiados, solo le importa, parece ser, sus logros y acuerdos personales, plazas para su parentela y uno que otro favor.
Vaya líder charro. Quizá con el afán de mantener una gobernabilidad, el Estado le cumpla algunos caprichos más, como donar algunos regalos en su aniversario, como una casa, motos y demás, pero lo cierto es que el espacio de maniobra de este líder gremial se acota, tan es así, que el gobernador Marco Mena declinó asistir a su festejo, que fue solo una farsa de unidad de la burocracia estatal.
























































