Hermoso problema tiene ante sí la triada que dio origen al gusto y pasión que tiene en zozobra a cerca de 200 mil aficionados, según estimaciones del club, que apoyan y sueñan con la coronación del equipo de sus amores Coyotes de Tlaxcala. Pero llegar a ese espacio, podría demorarse un año y aunque ganara, tendría que jugar un año más en el mismo sector.
El hermoso problema es que si asciende, el equipo debe de cumplir con ciertos requisitos adicionales, como equipamiento del inmueble, ampliación del mismo y diversas innovaciones tecnológicas, que ahora mismo carece y al parecer, no hay dinero público proyectado para ello. Con lo cual, la certeza de permanencia de ese equipo en Tlaxcala y su cueva el Tlahuicole, en caso de ascender a la siguiente categoría, antesala de la primera división, es muy complicada.
El campeonato logrado en el llamado torneo de apertura y el triunfo en el partido de ida de la final del torneo de clausura, le dan amplias posibilidades de lograr el añorado ascenso, situación que deseamos, pero que mete en problemas a su promotores y auspiciadores
El proyecto de los Coyotes surge en 2014 por una alianza que realizan el Club de Fútbol Pachuca, cuya experiencia es garantía. Su aportación se concentra en la capacitación para la organización y desarrollo de la franquicia, con el grupo textil Providencia, que aporta la visión de negocios y con el gobierno del estado, con el ex mandatario Mariano González Zarur al frente, participa con el estadio de fútbol Tlahuicole, que fue remodelado y mejorado en servicios y equipamiento.
En este momento, no sé si la triada de inversionistas se mantenga, sobre todo la gubernamental, aunque en el partido de la final del pasado miércoles, fue esperanzador ver al titular del Ejecutivo, Marco Mena, en el estadio y apoyando el triunfo de los de casa.
Pero si se el equipo completa el triunfo, el Club de Fútbol Pachuca, la Providencia y el gobierno del estado tendrían que cumplir con alguna exigencia para mantener el equipo en Tlaxcala. Lo primero es ampliar el aforo del estadio Tlahuicole a 15 mil lugares. La Providencia tendrá que hacer una mayor inversión para volver rentable la marca, o cuando menos para que no registre pérdidas y puedan comercializarse tiempos de televisión, productos y el Club Pachuca tendrá que destinar mayor cantidad de recursos para la dirección técnica, los jugadores e infraestructura, que incrementan la nómina.
Aunque la promesa de los empresarios textiles como de los futboleros es que el equipo se mantenga en tierras tlaxcaltecas, lo cierto es que eso no depende de ellos exclusivamente. El estadio es propiedad estatal e invertir dinero propio en bienes ajenos no es común ni recomendado, por ello la duda crece en este hermoso problema.
Es más, el dueño del grupo Providencia, Rafael Torre anunció que podrían solicitar a la federación de fútbol una prórroga para cumplir con los nuevos requisitos, dudo mucho que ese permiso se le conceda.
Hay que recordar el caso del equipo Loros de la Universidad de Colima, el mismo que perdió una final con el extinto equipo Linces de Tlaxcala. Este club, que hace casi dos años,, el 16 de mayo de 2015, se coronó como Campeón de Temporada 2014-2015, tras vencer con un global de 3-1 a Potros de la Universidad Autónoma del Estado de México y con ello obtuvieron su pase al Ascenso MX, antesala de la máxima categoría del Fútbol Profesional Mexicano, pero tuvo que esperar un año para poder jugar en dicho circuito.
La plaza en el Ascenso MX, por incumplir con los requisitos, quedó reservada para Loros, quienes iniciarían su aventura en la antesala de la Primera División Mexicana hasta Julio del año 2016 en el Torneo Apertura 2016, pero por mientras disputaron los torneos Apertura 2015 y Clausura 2016 en la Segunda División de México mientras remodelaban el Estadio Olímpico Universitario de Colima, con las condiciones que exige la Federación Mexicana de Fútbol para albergar juegos de Ascenso MX y Copa MX.
Esperemos que los resultados sigan en el mismo talante y que con ellos pongan a la triada de inversionistas en ese hermoso problema por resolver, pero sin esperar un año para verlos en la antesala de la primera división.
























































