El responsable del sector salud aseguró que se trata de una alarma epidemiológica.
El titular de la Secretaría de Salud (SESA), Alberto Jonguitud Falcón, reveló que existen aproximadamente 100 casos de niñas y niños contagiados con el virus Coxsackie -también conocido como síndrome de pie, mano, boca- principalmente en los municipio de Apizaco, Tlaxcala y Chiautempan, los cuales ya están recibiendo atención médica.
El funcionario estatal sentenció que a pesar del número de casos, no existe en Tlaxcala una alarma epidemiológica ya que se trata de un padecimiento totalmente benigno el cual no provoca complicaciones graves, no deja secuelas en los menores de edad, y tampoco requiere de administración de antivirales específicos o reforzar defensas; únicamente se necesita robustecer las medidas de prevención y de higiene en los hogares.
“La cifra no es tan importante porque como es una enfermedad totalmente benigna no nos preocupamos por el número de casos, nos preocupa enfatizar en las medidas de prevención y que es una enfermedad totalmente benigna, le pedimos a los padres que si el niño tiene lesiones no los manden a la escuela es como la varicela se transmite donde los grupos de niños se dan en las estancias infantiles o escuelas”, declaró.
El secretario mencionó que el virus afecta, principalmente a menores de cinco años, y se transmite en lugares donde la convivencia es muy cercana, como en las guarderías y escuelas por lo que solicitó a los padres de familia que suspendan la asistencia cuando los menores presenten síntomas como fiebre alta, malestar general, dolor de garganta y erupción con ampollas en manos, pies y boca, para evitar futuros contagios.
Así como también reforzar las medidas de higiene básica en los hogares, como el lavado de manos, el comer alimentos adecuadamente preparados, y agregó que se trata de un virus que se debilita con el cloro, en ese sentido comentó que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) supervisó y validó la cloración del agua en los municipios con lo que aporta para que la enfermedad se debilite.
Recordó que el periodo de incubación del virus es de tres a siete días, mientras que el de transmisión, en promedio, es de tres semanas después de iniciados los síntomas.
“Esto no es ninguna alarma epidemiológica, es una enfermedad totalmente benigna no causa complicaciones graves, no va a dejar secuelas en los niños, por eso es que nosotros manejamos que no hay ninguna alarma ni es una preocupación, lo importante es la prevención”, agregó.
























































