Tlaxcala ya no es segura o en el mejor de los casos, ya no es como antes. Todos los días se viven hechos que hacen dudar que lo realizado a favor de la seguridad de la entidad ha sido suficiente; y ahora, se requiere de una mejor acción.
Esta aseveración se consolida a partir de dos hechos concretos visualizados la semana pasada. Por un lado el informe del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) y por otro, el anunció del gobernador, Marco Antonio Mena Rodríguez, en el que da cuenta que tendrá que aumentar, en 50 por ciento, el número de efectivos policiacos; va a contratar a por lo menos mil nuevos uniformados.
De acuerdo con el informe oficial de índice delictivo se da cuenta que en los primeros cinco meses del año fueron denunciados 2 mil 909 hechos delictuosos en Tlaxcala, lo que ubica a la entidad como la tercera con menor número de querellas solo por arriba de Nayarit que tuvo mil 421 y Campeche con 794.
Aunque la cifra negra podría ser el doble de delitos que se registraron en nuestro estado, dado que muchos de los actos ilegales no son denunciados ante la falta de confianza en las autoridades.
Tan solo en el mes de mayo, la cifra por denuncias por actos delictivos fue 570 hechos, es decir, casi 19 por cada día.
De enero a mayo, fue el robo de vehículos sin violencia del delito de mayor incidencia en Tlaxcala, con 730 casos denunciados, es decir, casi cinco hurtos de este tipo cada día- seguido del robo con violencia a camión de carga con 450 casos y del robo sin violencia a casa–habitación con 221.
También se tiene el registro de 189 homicidios denunciados en Tlaxcala, de los cuales 48 son dolosos y 141 culposos, mientras que se registran cuatro secuestros y un caso de extorsión.
Esos son datos duros, mismos que conocen nuestras autoridades.
Por ello, reviste una especial importancia la determinación gubernamental de apostarle a la seguridad en el Plan Estatal de Desarrollo 2017-2021, pues no entender las nuevas condiciones de Tlaxcala podría ser contraproducente.
De entrada, el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez plantea incrementar en 50 por ciento el número de policías para avanzar en el estándar nacional por cada mil habitantes; además de resolver carencias de equipamiento y de personal de la Policía Estatal mediante una adecuada gestión de los recursos del Fondo de Aportaciones para Seguridad Pública (FASP) y del Programa de Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg).
También le apuesta a la generación de mecanismos de integración y colaboración para la resolución de problemas comunes y a la configuración de alianzas intermunicipales para combatir la debilidad institucional.
Aunque la triada de prioridades gubernamentales es educación, salud y empleo, el mandatario le apuesta a la “gobernanza, seguridad y protección para vivir en paz”, como una estrategia prevista en el Plan Estatal de Desarrollo (PED) 2017–2021.
Dadas las condiciones y la nueva realidad de inseguridad que vive Tlaxcala, la propuesta estatal es crear el Servicio Profesional de Carrera Policial y la Comisión del Servicio Profesional de Carrera Policial y mejorar las condiciones salariales de los elementos. Para ello, será necesario modernizar y adecuar el marco normativo, como es la Ley de Seguridad Pública estatal y su reglamento, así como los manuales de operación y protocolos de actuación.
Tlaxcala ya no es segura o en el mejor de los casos, ya no es como antes y hacer lo mismo en materia de seguridad, nos podría llevar a peores condiciones.
























































