Los escombros generados del desplome no serán retirados hasta que el INAH realice la inspección y ordene realizar labores de limpieza.
Después de 131 años, la noche de este martes 18 de julio parte del Portal Hidalgo del municipio de San Pablo Apetatitlán, ubicado en el cruce que forman las calles Madero y Morelos, cedió al paso del tiempo, probablemente el edificio colapsó debido al exceso de humedad derivado de las constantes y abundantes lluvias, la situación provocó sorpresa y melancolía entre la población pues se trataba de un edificio histórico y emblemático.
Fue alrededor de las 21 horas cuando se registró el hecho, los vecinos comentaron que escucharon un fuerte estruendo que confundieron con un rayo ya que en esos momento estaba cayendo una fuerte lluvia, sin embargo se trataba de parte de los portales que se había venido abajo, a pesar de la magnitud del derrumbe las autoridades no reportaron personas lesionadas, lo que atribuyeron a que la zona desde hace ya varios meses se encontraba acordonada, precisamente ante el riesgo que representaba al tratarse de un inmueble que data del año 1886 y que ya había sido apuntalado por seguridad.
Al lugar acudieron elementos de Protección Civil y Seguridad municipal para resguardar la zona, toda vez que el edificio histórico se encuentra ubicado sobre la calle principal de la comuna, donde hay constante tránsito de unidades de transporte público de diferentes rutas, así como paso obligado para transeúntes.
Entrevistado al respecto, Arturo Netzahuatl, director de Gobernación del municipio de Apetatitlán, refirió que el Portal Hidalgo es una construcción del año 1886, fue sede de la “Compañía Industrial de Tlaxcala”, propiedad de la familia Barroso, quienes también fueron dueños de la antigua fábrica denominada “Telas Zahuapan S.A. de C.V.”, situación por la cual está protegida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
“Era una construcción ya muy vieja a la cual no se le había dado mantenimiento entonces ya estaba en riesgo de que sufriera alguna situación como esta. Ya tenía muchos años que estaba apuntalada ya no pasaba gente por el lugar porque estaba acordonado, se habían tomado las medidas necesarias el municipio fue el que acordonó la zona para que no fuera a sorprendernos para que las personas no pasaran por debajo de los portales o se resguardaran precisamente por las lluvias”, refirió.
Ante esa situación, el funcionario municipal precisó que no removerán ni una sola piedra sin que el INAH de la autorización, para ello dieron aviso a la autoridad que se encargará de realizar la inspección, dictaminar sobre las causas que provocaron el derrumbe, y orden lo procedente, mientras tanto elementos de seguridad y protección civil municipal resguardarán la zona.
“”Vamos a esperar a que llegue INAH para poder retirar los escombros porque como es un monumento histórico no podemos hacer nada. Ya dimos aviso de lo que ocurrió pero como ya es noche no es tan fácil localizar a las personas pero ya hay conocimiento para tomar acciones necesarias, hasta que se retire el escombro no habrá circulación por la calle Francisco I Madero”, expuso.



























































