Divide y vencerás es una estrategia milenaria, añeja y que en nuestros días genera dividendos a quienes la operan de manera acertada al pulverizar el voto.
“Divide et impera”, o bien, divide y vencerás o reinarás, es una frase atribuida al dictador y emperador romano Julio César –aunque muchos también la asociación al italiano Nicolás Maquiavelo-, resume la estrategia con la que los gobernantes y quienes aspiran a serlo, dirigen y alientan acciones, medidas y discursos para alcanzar su fin: retener el poder o llegar a éste.
Su plan consiste en indisponernos o enfrentarnos a los unos contra los otros. Consiguen su objetivo enfrentando a distintos colectivos, o echando a la sociedad en general encima de algún grupo en particular.
A menos de 10 meses para que se realicen los comicios federales y locales, en los que habrá de renovarse los poderes Ejecutivo y Legislativo de la Federación y el Congreso local, esa práctica de la división es muy socorrida, tan es así que prácticamente todos los partidos de oposición están pagando ya los efectos de esos embates y desde luego, principalmente, de sus errores propios.
PAN, PRD, PT, Movimiento Ciudadano, PVEM, y hasta Morena, principalmente, enfrentan serías divisiones internas, todas aderezadas por la lucha por el poder y las ambiciones personales o de grupo. Y de ello, Tlaxcala no es ajena. Los embates nacionales que en las dirigencias y las cúpulas se dan, tienen su resonancia y efectos en la aldea.
Esta acción de “divide et impera” puede calificarse con distintos adjetivos excepto inocente, fortuita o casual. Ningún partido político tiene la exclusiva, todos se apuntan a practicarla y más sus dirigentes y los gobiernos, ya sea federal, estatal o incluso municipal practican ese “deporte”.
El PAN ahora mismo se desgaja por la pugna interna para definir al candidato presidencial. Ricardo Anaya, convertido en dictador en su partido y con señalamientos oficialistas de enriquecimiento ilícito o inexplicable, y un grupo que quiere regresar al poder, como el del ex presidente Felipe Calderón.
El PRD en una eterna lucha de grupos y tribus, que a diferencia de otros años, no tienen ninguna figura propia que les aliente a ganar las presidenciables.
El PVEM –aliado del mejor postor y a sus intereses- está enfrascado entre la lucha de los dueños, la familia González Torres y unos nuevos inquilinos, encabezados por el gobernador de Chiapas Manuel Velasco.
Morena con la imagen de las designaciones antidemocráticas y dictatoriales de quien amenaza con irse a La Chingada –su rancho- si no gana ahora si sus terceras elecciones presidenciales, como lo es Andrés Manuel López Obrador y un PT y Movimiento Ciudadano, desdibujados e incluso, con riesgo de perder su registro, hay muy poco que ofrecer en la oposición.
Y en el PRI-gobierno, en medio de las imputaciones que existen por una “estafa maestra”, en la que el gobierno federal, a través de 11 dependencias y 128 empresas fantasmas, ha utilizado un esquema para “desparecer” 3 mil 433 millones solo de las cuentas públicas de dos ejercicios fiscales, como son 2013 y 2014, según se advierte en un reportaje elaborado por Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción e Impunidad (MCCI).
Así, inmersos en sus propias crisis y l descrédito del PRI-gobierno, así como con una grave parálisis en el Congreso de la Unión, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano oficializaron su solicitud de registro como Frente Ciudadano por México con fines no electorales, a través del cual, según dicen, buscan poner fin a un régimen autoritario y un presidencialismo perverso que acota libertades, favorece la impunidad y la ausencia de rendición de cuentas. Un sistema político excluyente con carencia de valores democráticos y que restringe la rendición de cuentas y, en consecuencia, favorece la conformación de redes de corrupción.
El “divide et impera” está a todo lo que da. Es tiempo que los ciudadanos tratemos de discernir para evitar que esas pugnas nos polaricen y que México y Tlaxcala no sufran de más por esas ambiciones desmedidas y estrategias en las que usted y yo nada les importamos.
























































