Afirmaron que si hay daños estructurales, por lo que esto requiere atención inmediata, sobre todo en un inmueble que tiene varios años
A ocho días del terremoto que sacudió a México, concretamente a Puebla, Ciudad de México y Morelos de manera drástica, así como a la entidad, sólo a través de daños materiales, padres de familia de la primaria Manuel Lardizábal, ubicada en la ciudad de Tlaxcala tomaron las instalaciones de la escuela, a fin de que se dé el dictamen que determine las condiciones óptimas para operar, después de que la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) agregó a esta escuela lista para tener clases.
Fue a la entrada de clases que los padres de familia decidieron no dejar a sus hijos, pues al no encontrar el dictamen de protección civil, exigieron que este se expida, pero sobre todo que revise la escuela.
A partir de ese momento, autoridades de la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (Uset), del Instituto Tlaxcalteca de la Infraestructura Educativa (Itife), entre otras, así como una comisión de padres de familias, comenzaron hacer un recorrido para analizar cómo está la escuela.
Mientras madres y padres que no entraron, permanecieron ahí, donde fueron informados que no existen riesgo por parte del Gobierno del estado, pero esto no coincidió con lo que vio la comisión, y fue que tomaron la decisión de no dejar a sus hijos en los siguientes días en esta escuela.
Dijeron que no van a ceder, y esperan que haya una acción rápida, porque no van a poner en riesgo a sus hijos, o dejar que pase como en la Ciudad de México, donde una escuela colapso.
Afirmaron que si hay daños estructurales, por lo que esto requiere atención inmediata, sobre todo en un inmueble que tiene varios años, y donde estuvo la Uset, esto sobre el bulevar Guillermo Valle.
























































