Nada nuevo y como se encargaron de difundir sus incondicionales, el informe del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez tuvo una metamorfosis, pues el peso de éste se lo llevaron los anuncios de acciones que realizará en el futuro.
Con ello, se puede inferir, que Marco Mena dio el banderazo de la campaña de promoción de los candidatos a la presidencia de la República, al Senado y a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, así como al proceso de renovación del Poder Legislativo local.
Todas sus 10 nuevas propuestas de acciones parecieron más a anuncios y promesas de campaña que acciones de gobierno basados en políticas públicas; aunque él tiene claro que ya es gobernador, sin lugar a dudas cayó en la tentación de respaldar con éstas a su partido y a su administración, porque sabe, insisto, que en caso de que el PRI pierda la presidencia de la República, su gobierno prácticamente habría concluido.
Por ejemplo, anunció, aunque no especificó el tiempo, las condiciones y los alcances de la obra, la modernización de la carretera Tlaxcala-Apizaco.
“Es necesario un gran proyecto de modernización de la carretera Tlaxcala-Apizaco. Un proyecto de esta naturaleza es de gran magnitud para el estado. Vamos a ponerlo en marcha. Representa una inversión de cerca de 600 millones de pesos. En 2018, en la primera etapa de su construcción, vamos a invertir 300 millones de pesos para tener una carretera moderna y más segura, que nos haga más competitivos al tiempo que salvamos vidas”, detalló en sus anuncios.
Y como esos vinieron otros, como la creación de un nuevo programa de crédito grupal, al cual le dotará de 200 millones de pesos, también vendrá un programa a favor de la salud de la mujer, la creación del nuevo Hospital General de Tlaxcala, una nueva galería para creadores de la entidad y el esperado sistema estatal de becas para el cual destinarán 100 millones de pesos.
“Es necesario mejorar la eficiencia terminal de nuestros estudiantes de nivel preparatoria. Por eso vamos a dar un estímulo económico a todos aquellos estudiantes que concluyan este nivel de educación con al menos 8.5 de calificación promedio. En el caso de mujeres, este estímulo económico será mayor.
También volvió a prometer “una inversión histórica en materia de seguridad pública”, como lo será triplicar el número de cámaras de video vigilancia en el estado, para llegar al 2019 a más de mil equipos de pestos, así como duplicar los arcos de seguridad en las zonas limítrofes del estado.
Y como otros tantos gobiernos, Marco Mena, tras recomendaciones de instancias tanto en materia ambiental como de derechos humanos, anunció el rescate del río Zahuapan, para lo cual “vamos a invertir 160 millones de pesos en construcción y rehabilitación de plantas tratadoras, y vamos a acompañarlas de una estrategia amplia de cuidado del ambiente, desde las escuelas hasta la coordinación con los gobiernos municipales”, chulada.
Por eso, desde esta visión parece que son anuncios del arranque de campaña, porque se trata de promesas, como aquella que nos hizo el propio gobernador a la sazón de la presentación de su informe de gobierno, la de modernizar la Central de Autobuses de Tlaxcala y de lo cual, no hemos visto nada.
Soy escéptico y más cuando algunas de estas acciones no están incluidas en el Plan Estatal de Desarrollo, pero valoro que se hagan, pero será inmensamente mejor cuando éstas dejen de ser promesas y se conviertan en hechos.
Al margen:
Mariano González Zarur prefirió no llegar al informe de su sucesor. Con ello quiso abonar a la idea y deseo de muchos de concretarse un rompimiento entre él y Marco Mena. Le apostó a la ausencia para tratar de estar en el ánimo del electorado. Los suyos dicen que con esto trata de cumplir con su palabra de no participar más en la vida política de Tlaxcala, pero lo cierto es que quiere y sueña con obtener el control de la entidad.
Y Beatriz Paredes, como enano, anduvo de una amabilidad que ya la hubiera querido Tlaxcala cuando gobernó. Su afán de ver su nombre en las boletas en 2018 la obligó a darse baños de pueblo y hasta permitir que le despenaran sus chinos.
























































