Ser dirigente de partido es un buen negocio en Tlaxcala. La posición se convierte en un gran escaparate y estrado para lograr, quizá, lo que muchos ni habían imaginado. Y eso es lo que están por cosechar al menos cuatro líderes partidistas.
Hablamos de los presidentes o coordinadores estatales –algunos con licencia ya-, según sea el caso del PAN, PRD, PRI y Movimiento Ciudadano, quienes con su desempeño han logrado escalar en diversas posiciones para buscar ahora un cargo de elección popular.
En el PRI, el hasta el pasado sábado, presidente del Comité Directivo Estatal, Florentino Domínguez Ordóñez renunció a su cargo para competir por un escaño en la Cámara Alta del Congreso de la Unión.
El profe, seguramente, usó su posición para lograr consenso y posicionarse; así que si otra cosa no pasa, aparecerá en las boletas, aunque su gesta no es sencilla, ya que va en la segunda posición de la fórmula la Senado y si recordamos que el PRI tiene 12 años sin tener una representación en dicha Cámara, su meta es difícil de alcanzar.
La misma condición es la que vive el coordinador estatal de Movimiento Ciudadano, Refugio Rivas Corona, quien es el virtual candidato de su partido en la búsqueda del triunfo en el distrito 12 de San Luis Teolocholco. Él se vio “obligado”, con la ruptura de la inclusión de su partido en la coalición por Tlaxcala al Frente, a salir a buscar el voto ciudadano. Ya fue diputado local y quiere repetir, aunque las posibilidades de triunfo son complicadas y él lo sabe.
Tan es así que Cuco, como le dicen sus amigos, pretende asegurar la candidatura dúplex, y competir por los principios de mayoría relativa y plurinominal; aunque eso tampoco le asegura el espacio en lo que será la LXIII Legislatura local, ya que hay que recordar que su partido, en la actual conformación de la Cámara de Diputados locales, carece de representación.
En el caso del PRD, su dirigente, quien solicitó licencia al cargo por un mes, Manuel Cambrón Soria, buscará ser parte de la lista candidatos a diputados plurinominales de la cuarta circunscripción federal. Sus posibilidades de llegar a la Cámara Baja del Congreso de la Unión son tan altas como sea priorizado en las negociaciones de su grupo político, Nueva Izquierda, ese que lideran los Jesús, tanto Ortega como Zambrano.
Y en el PAN, Carlos Carreón Mejía les “comió” el mandado y viandas a todos los grupos, en especial, a su otrora aliada y jefa política, Adriana Dávila Fernández. Si no hay ningún cambio o negociación contraria, él podría ser priorizado para integrar la lista de candidatos a diputados plurinominales del albiazul. De ser así, su arribo a la Cámara de Diputados federal sería un asunto de trámite.
Lo dicho ser líder de partido es un buen negocio o inversión; al final del día la cuenta es jugosa
























































