Rompiendo quinielas, así llegó al Poder Legislativo la propuesta del mandatario Marco Mena Rodríguez, para ocupar la titularidad de la Procuraduría General de Justicia del Estado.
A lo Mena, así es la terna que envió el mandatario estatal, pues ninguno de los nombres que se mencionaban para esa posición aparece entre los propuestos, por lo que personajes como Ramón Rafael Rodríguez y Antonio Aquiáhuatl fueron parte del rumor.
En cambio, anoche, el gobernador mandó tres propuestas para ocupar el espacio que dejó Tito Cervantes Zepeda, de los cuales, por el currículo, dos solo son para cumplir con el proceso.
José Aarón Pérez Carro, Miguel Nava Xochitiotzi y Rocío Bautista Hernández, son los propuestos y por méritos y trayectoria, los dos últimos nada tienen para hacerse del respaldo mayoritario de los diputados para ser ungido.
Nava Xochitiotzin, originario de Contla, fue representante del PRI ante el extinto Instituto Electoral de Tlaxcala en los comicios de 2007, pues su fuerte ha sido en el ámbito electoral en donde era bueno para la grilla; en el rubro de procuración de justicia su mayor logro ha sido ocupar el cargo de Director de Averiguaciones Previas.
Mientras que Rocío Bautista Hernández su trayectoria es pírrica, pues solo destaca por haber trabajado como auxiliar del Juez de Primera Instancia Civil y Familiar del Distrito Judicial de Hidalgo y Zaragoza y Auxiliar del Secretario del Juzgado de Primera Instancia Civil del Distrito Judicial de Lardizábal y Uribe.
En cambio, José Aarón Pérez Carro, un tlaxcalteca nada conocido en su entidad, porque su labor ha sido en el ámbito federal, parece que es el que tiene mayor categoría y es, la principal apuesta para lograr el respaldo de los diputados.
Originario de la ciudad capital del estado, con 49 años de edad, es licenciado en derecho por la Universidad Autónoma de Tlaxcala y es pasante en la maestría de derecho constitucional; su desarrollo profesional ha sido en la Procuraduría General de la República (PGR).
Su carrera en la PGR ha sido desde abajo, pues empezó como asistente de agente del Ministerio Público, adscrito a la Fepade. En esa área del combate de los delitos electorales estuvo por casi 18 años, pero en el año 2015 pasa a formar parte de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).
Desde marzo del año pasado y hasta este miércoles, se desempeñó como Director General con adscripción a la Dirección General de Control de Procesos Penales y Amparo en Materia de Delincuencia Organizada.
Sin embargo, el único pero que podría tener en su contra es su destitución como titular de la Oficina de Investigación del Caso Iguala, encargada de las pesquisas por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, creada el 1 de noviembre de 2015, tras la salida de José Murillo Karam de la PGR, tras su verdad histórica sobre el asesinato y calcinamiento de los cuerpos de dichos estudiantes. Pérez Carro estuvo al frente desde la creación de la unidad hasta el 8 de junio de 2016, cuando fue sustituido por Alfredo Higuera Bernal.
Con esa tercia, los integrantes de la LXII Legislatura local deberán, a la brevedad posible, integrar el sínodo que se encargará de la evaluación de los aspirantes a Procurador y a partir de dicha auscultación, designar por mayoría calificada al nuevo titular.
Pero como están los ánimos en el Legislativo, ojalá los diputados puedan alcanzar los acuerdos para elegir a la mejor propuesta a favor de la procuración de justicia del estado y que ayude a combatir el incremento de los índices de algunos delitos en la entidad.
























































