Después de los hechos ocurridos la madrugada del día de ayer, en donde sujetos agredieron a las personas que se mantienen a las afueras de la presidencia municipal de Ixtenco y fueron amenazados de muerte, el presidente municipal de Ixtenco, Miguel Ángel Caballero Yonca, asegura que el no tuvo nada que ver en este suceso que lamentablemente nuevamente se presentó en este municipio.
En entrevista Caballero Yonca, menciona “Quiero mantenerme con todo respeto, sabemos este conflicto ha ido disminuyendo y así va a seguir, desafortunadamente este fue un parteaguas para llamar nuevamente la atención a Ixtenco, sin embargo, queremos comentar que todo se está esclareciendo y muy pronto vamos a abrir nuevamente las instalaciones de la presidencia municipal”.
Además, ante las acusaciones que mencionan las personas que supuestamente fueron agredidas la madrugada del día de ayer, sobre que el presidente municipal Caballero Yonca fue quien mando a estos sujetos a realizar estos actos, el edil del pueblo otomí, menciona que en cuanto se esclarezcan los hechos realizará la denuncia correspondiente por difamación sin tener las pruebas suficientes.
Aunado a esta situación, se prevé que en las próximas horas se den los resultados de las cámaras de vídeo vigilancia que se encuentran en las instalaciones de la presidencia municipal, a fin de verificar las personas que agredieron a los habitantes de Ixtenco, así como comprobar los datos del vehículo en el que se transportaban para dar con los responsables.
“Quiero reiterar nuevamente la invitación a estas personas que mantienen cerrada la presidencia municipal a que se presten al dialogo, algunas veces lo hemos intentado, pero no ha sido exitosa esta situación, no obstante, antes que nada, esta nuestra integridad como personas y aunque sea un grupo de personas que está en contra de la administración, llegaremos con los responsables para que sean sancionados conforme marca la ley”, mencionó Caballero Yonca.
Por último, el munícipe de Ixtenco, hace un llamado a la población a no desestabilidad social de los vecinos del municipio ya que nuevamente con el toque de campanas la población salió de sus hogares a ver que sucedía y esto podía poder transcendido a hechos desfavorables.
























































