Este año sólo en 250 hectáreas se continuará con la siembre de este cereal
El presidente del Consejo Estatal de Productores del Sistema Producto Amaranto de Tlaxcala, Perfecto Barrales Domínguez, reveló que en la demarcación de Cuapiaxtla se han dejado de sembrar el 90 por ciento dos mil hectáreas que se destinaban para el cultivo de amaranto.
El líder productor manifestó que en este año sólo en 250 hectáreas se continuará con la siembre de este cereal, lo que demuestra que los campesinos se han “desanimado” ante la baja demanda de sus cosechas.
Consideró que urgen políticas públicas para incentivar la producción de amaranto en el estado, en el sentido de que se incluya este grano en la cadena alimenticia de las familias tlaxcaltecas, con una mezcla harinas de maíces azules, rojos y amaranto para la preparación de atoles.
Argumentó que este proyecto fue expuesto al Gobernador del Estado, Marco Antonio Mena Rodríguez, pero únicamente lo canalizó a la Secretaría de Fomento Agropecuario (SEFOA), cuyo titular José Luis Ramírez Conde, no ha querido recibirlo para escuchar sus demandas y conocer el proyecto.
“No se cuales al razón de por qué el Gobierno no le interese que se alimenten bien los tlaxcaltecas, eso es lo que me preocupa, yo ahorita posiblemente le lleve otra carta al Gobernador el próximo marte. Con este proyecto se puede estimular al productor, gana el productor, gana el consumidor y gana el transformador, todos salen ganando, además es un productos con componentes cien por ciento nacionales”.
Agregó que a nivel internacional todos los gobiernos protegen a sus campesinos y lo que producen, mientras que en México se le apuesta al sector Automotriz, para que vengan los extranjeros a “salvarnos”, lo cual es falso, por ello existe el interés porque se pueda rescatar el cultivo de amaranto.
Añadió que en estos momentos ya está sembrando, a pesar de que el periodo de lluvias aun no empieza como tal, sin embargo con la poca humedad que ya existe es propicio trabajar la preparación de la tierra.
Para esto se necesitan 13 mil pesos por hectárea; una inversión que en muchas de las ocasiones no se recupera, pues en estos momentos son más las pérdidas que las ganancias para los productores.
























































