En el albergue La Sagrada Familia, en Apizaco, compartió que su mayor sueño es ser adoptado por una familia en Estados Unidos
Hace tres semanas Wilgen N., de 13 años de edad, de nacionalidad hondureña salió de la casa hogar donde se crío, ubicado en la comunidad de San Pedro Sula, con la ilusión de llegar a México, y acercarse a su objetivo, pisar Estados Unidos, como lo hacen miles de centroamericanos.
A su corta edad, él sabe lo que es estar solo, y como dice, en un país que está muy feo porque hay mucho “pandillero”; pero lo peor, -dijo que también lo ha padecido en México donde han bajado del tren la policía estatal, incluso le han quitado el poco dinero que trae, además que ha pasado frío y hambre.
Entrevistado en el albergue La Sagrada Familia, en Apizaco, compartió que su mayor sueño es ser adoptado por una familia en Estados Unidos, porque él quiere llegar a ser un abogado, defensor de los derechos humanos, ya que ha visto muchas injusticias que se cometen en contra de los migrantes.
Asimismo, él sabe que existe un bien, y un camino del mal, por ello, se encomienda a Dios, a quien le pide lo proteja para llegar a Estados Unidos, porque sabe que hay quienes han muerto, o pierden alguna extremidad al caer del tren, por lo que esto es su mayor preocupación.
Y a pesar de ello, piensa ir a las calles a pedir dinero y juntar por lo menos para el boleto que lo lleve a la Ciudad de México, donde hará lo mismo hasta llegar a la frontera.
Pidió a los niños de su edad, que son o no migrantes a luchar por sus sueños, a no abandonarlos, porque a pesar de que no tiene familia, confía que se va hacer realidad lo que él quiere para su vida, ya que confía en Dios.
Por último, dijo que se ha hecho de amigos, los cuales le han ayudado, y que hace unos días llegaron al albergue, y donde planean seguir el camino a Estados Unidos.
























































