Ante los constantes casos de violencia política que se presentan hacia las mujeres –no solo en campaña, sino también en el ejercicio de sus cargos-, y que ahora se hacen visibles, pues se intenta sensibilizar a la sociedad y principalmente a las mujeres de que esos actos ya no se consideren normales y además se busca sancionarlos, el Instituto Nacional Electoral –INE-, presentó a inicios del mes de septiembre la plataforma electrónica Red de Mujeres Electas.
El objetivo es brindar asesoría y acompañamiento a las mujeres que resultaron electas en el proceso electoral 2017-2018, en relación con sus derechos político-electorales y sobre casos de violencia política en razón de género que pudieran enfrentar en el desempeño de su cargo, así como con la finalidad de generar estadísticas que permitan contar con cifras claras respecto del número de casos de violencia política con elementos de género en este ámbito.
Además de los datos de identificación personal que las mujeres electas deberán de proporcionar en el momento de denunciar un acto de violencia política, la plataforma permite obtener los datos sensibles que las candidatas electas incorporen a la que se denomina, “Formulario para recabar datos de presuntos casos de violencia política en razón de género en el ejercicio de tus funciones”, en cuyos apartados podrá exponerse, información vinculada con: actos y/o hechos violentos; procedimientos judiciales o administrativos; terceras personas a quienes, en principio, se les atribuye la responsabilidad de actos o hechos violentos, materiales audiovisuales o imágenes y, en general, aspectos relacionados con la vida privada de las personas que registren el caso.
El INE, a través de la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación, que dirige Mónica Maccise Duayhe –y es el órgano responsable de operar esta plataforma-, ha asegurado que el uso de los datos obtenidos será exclusivamente para brindar asesoría y acompañamiento a las mujeres que resultaron electas en el proceso electoral 2017-2018, en relación con sus derechos político-electorales y sobre casos de violencia política en razón de género que pudieran enfrentar en el desempeño de su cargo, así como con la finalidad de generar estadísticas que permitan contar con cifras claras respecto del número de casos de violencia política con elementos de género en el ámbito político-electoral.
Las mujeres funcionarias podrán acceder a la plataforma de Red de Mujeres Electas por invitación del INE o enviando un correo a mujeres.electas@ine.mx.
Me parece que el proyecto es viable e inicialmente permitirá evidenciar los actos de violencia hacia las mujeres, pero tanto el INE, como los organismos públicos locales electorales -en Tlaxcala sería el ITE-, se enfrentan a una serie de retos que no fácilmente se solucionan.
¿A qué retos nos referimos?
1.- Desde este espacio hemos insistido que las mujeres electas e incluso también las que participaron y no ganaron, deben conocer el tema de género, y yo consideraría que incluso están obligadas a saber de éste, si bien no volverse especialistas, si identificar las diferencias entre sexo y género, qué es perspectiva de género, qué es violencia de género y qué es violencia política en razón de género.
2.- Algo fundamental es que las mujeres electas conozcan y ejerzan sus derechos humanos y específicamente sus derechos político-electorales, no importa que sea ahora que ya están ejerciendo el cargo, pues lo idóneo es que los hubieran conocido antes de ser postuladas a alguna candidatura.
3.- Es necesario que las organismos electorales, tanto el INE como el ITE, difundan insistentemente a dónde y con quién se pueden presentar denuncias por violencia política en razón de género. Además de que las y los funcionarios electorales responsables de atender estos casos, sepan sobre violencia política y principalmente sean sensibles a éste, y sus prejuicios personales no salgan a relucir en el momento de la atención, pues eso es justo es lo que pasa cuando se denuncia violencia de género o violencia familiar.
4.- Es necesario que al igual que en el INE, en los organismos locales exista una Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación, y quien esté al frente sea una persona con experiencia en el tema, para que exista un seguimiento específico a casos de denuncia de violencia política en razón de género, y otras actividades relacionadas al tema, y no recaiga todo en “una Comisión”, como actualmente sucede, pues las Comisiones tienen una serie de responsabilidades y su integración es con funcionarias y funcionarios con diversa formación profesional, y que el tema de género no siempre es de su interés, ni de su prioridad.
5.- Se debe contar con un presupuesto específico para dar seguimiento a las denuncias por violencia política en razón de género, y además para todas las actividades que impliquen incluso la misma difusión de esta Red de Mujeres Electas.
6.- Fundamental será contar con la disposición de las mujeres electas o las mujeres funcionarias que ya ejercen su cargo, para que acudan a denunciar violencia política en su contra, no la pueden seguir aceptando o naturalizando, no pueden seguir pensando que estar en la política o entrar a la política, significa vivir una serie de vejaciones que atentan contra su integridad física, emocional e incluso familiar, o que para no perder su cargo, les implique quedarse calladas.
7.- Y un reto final es que además de llegar al puesto donde están ahora, es también mantenerse, y trabajar arduamente para que otras mujeres accedan a puestos de toma de decisiones, pero ahora sí, debidamente informadas y preparadas para llegar al cargo, pues es la única manera de lograr la consolidación de la democracia paritaria del país.
Es importante señalar que con base a información pública, en el pasado proceso electoral, los organismos locales reportaron 114 casos de violencia política, la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), informó haber recibido 40 denuncias, el INE reportó 90 quejas y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resolvió 56 juicios en la materia.
Finalmente es importante recordar que en el proceso electoral 2017-2018, el Senado pasó de conformarse por 32.8 por ciento de mujeres a 49.2 por ciento; la Cámara de Diputados pasó de 42.6 a 48.2; las diputaciones locales en 27 entidades pasaron de 41.7 a 48.7 y las presidencias municipales de 25 estados del país, pasaron de 14.3 a 27.2 por ciento integradas por mujeres.
























































