Esto en ocho años, que lleva la Sagrada Familia como albergue; por lo que este grupo de personas tiene un nulo acceso a la justicia
A ocho años de operar el albergue la Sagrada Familia en Apizaco, este, ha podido acompañar 30 casos de centroamericanos que han sido víctimas de violencia institucional, más allá de la inseguridad, afirmó el director, Sergio Luna Cuatlapantzi.
Resaltó que por agresiones con armas de fuego, sobre todo de manos de guardias de la empresa Ferrosur, han registrado 18 casos, de centroamericanos de tránsito, que han sido heridos.
Precisó que 12 tienen denuncias penales, sin embargo no saben que ha ocurrido con las investigaciones; incluso, los migrantes tienen acceso nulo a la justicia, a pesar de ser víctimas, no son reconocidos como tal, y como delitos graves sufren.
“Y eso les impide mantenerse en el país para intentar la justicia a través de las denuncias penales, y son temas pendientes”.
Aunado, aseguró que a la fecha son extorsionados y golpeados por elementos de seguridad, a nivel estatal y municipal, cuando debería ser algo que se había superado, porque no tienen la autoridad de detener, ya que no son agentes migratorios.
Asimismo, agregó que tienen registrados 30 casos de personas lesionadas por haberse golpeado con los barrotes que puso la empresa Ferrosur en 2012; y una perdió la vida.
Insistió que no sólo es la violencia que da la inseguridad, sino la forma de violentar de las instituciones; por lo que exigen al nuevo gobierno federal que se defiendan los derechos humanos de los migrantes.
























































