Fueron 80 minutos los que la afición aguantó para luego pedir la salida del actual DT con un “¡fuera, Osorio!” que en la recta final del partido retumbó en un Azteca cuya entrada fue mucho mejor de lo que se esperaba tras el amargo 7-0 en la Copa América Centenario y la victoria de 3-1 del viernes pasado en El Salvador.
El primer tiempo volvió a ser para el olvido con un planteamiento que incluyó la participación de un Diego Reyes falto de actividad y que perdió balón tras balón y en cada uno de ellos provocando los cuestionamientos de que Juan Carlos Osorio haya optado por él en lugar de un especialista como Jesús Molina.
Las piernas de los hondureños solo duraron 45 minutos y sabedores del desgaste optaron por regalar la pelota y pararse atrás en lo que Osorio buscaba con un desorientado Chucky Lozano la llave para responder al sonoro abucheo del medio tiempo.
Y sí, fue Lozano el que tuvo la más clara pero el canterano de los Tuzos sigue alejado de su talento y como tal puso la pelota en la tribuna cuando tenía el marco abierto.
La selección Mexicana de Osorio sigue siendo intermitente, irregular, sin espíritu ni pasión. Una selección muy lejos de ser lo que un día provocó Lapuente o Lavolpe que si bien no ganaron por lo menos si ilusionaban, cosa que Osorio no a logrado hacer.
En mi opinión creo que el TRI necesita otro tipo de entrenador, alguien que si entienda el futbol mexicano. Si bien nos quejamos de la continuidad y de que se rompen procesos, no podemos seguir con uno que no juega a ganar, ni a tener una base sólida de jugadores o cambiar parado táctico cuando se requiera.
Lo cierto es que México está cada vez más cerca de Rusia 2018, pero Osorio también ?



























































