Elizabeth Muñoz Vásquez *
08 de diciembre de 2020
Iniciado el proceso electoral en Tlaxcala, rumbo a la elección de junio de 2021, se incrementó ya, la actividad política, tanto de partidos, como de aspirantes.
Por lo pronto a la gubernatura, el partido Morena ya presentó sus cartas con las que inicialmente jugará de manera interna y de ahí saldrá la aspirante definitiva al Gobierno del Estado, indudablemente el juego está en las mujeres aspirantes (Dulce Silva, Lorena Cuellar, Ana Lilia Rivera y Sandra Flavia Domínguez de quien no se había hablado), porque si bien se registraron dos hombres, eso solo tiene un efecto mediático, y a uno de ellos (José Rafel Minor), le sirve solo para mantenerse en el poder y en los reflectores, pues siempre ha sido su actuar, no es una persona cercana a la población, pues siempre se ha mantenido en los grupos de elite -se asegura que en la academia- y en cargos públicos de toma de decisión, pero sin trascendencia y de la otra persona -Parménides Ortiz-, que se registró, francamente sus posibilidades se ven reducidas para lograr la candidatura.
La verdadera disputa está entre las mujeres, de quienes aún no vemos mensajes contundentes que nos indiquen hacia dónde quieren llevar a Tlaxcala, en caso de ser la elegida para la candidatura a gobernadora de la entidad, se les está yendo el tiempo y además no se aprecia su responsabilidad frente a la pandemia del Coronavirus.
¿Por qué lo digo?
Porque en diversas notas periodísticas de medios locales y regionales, sobre su actividad proselitista, se ha registrado que no hay el mínimo cumplimiento a las reglas de la sana distancia por la contingencia sanitaria -debido al coronavirus-, y esto se reafirmó el sábado (5 de diciembre) pasado en el momento de su registro ante su partido político, las 3, no les importó la pandemia y llevaron a personas para que las acompañaran a su famoso registro, lo cual nos dice mucho sobre su actuar, ¿acaso son inmunes? ¿no les importan sus equipos de campaña? ¿su salud individual no está de por medio?
Evidentemente no les importa, y a la dirigencia nacional de Morena, tampoco, porque les permitieron llegar acompañadas y hacer fiesta afuera de las instalaciones de ese partido político.
Si alguna de ellas se contagia, y tiene la suerte de recuperarse, por supuesto no quedará en las mejores condiciones de salud para hacer campaña o para gobernar si gana en la elección, y si queda duda al respecto, pues que platiquen con alguna persona recuperada de COVID, que conozcan su experiencia al respecto y comprobarán que después del COVID ya nada es igual.
O que piensen en sus equipos de campaña, en sus seguidores, si ellas no ponen el ejemplo del auto cuidado, pues es lamentable, porque entonces nos da una idea de cómo seria su forma de gobernar.
Así mismo, la semana pasada conocimos de la “gran coalición” en el estado de Tlaxcala, que formalizaron dirigentes partidistas del PRI, PAN, PRD, PAC Y PS, con el objetivo de ganar la gubernatura, increíble pero ahora se mezclarán el agua y el aceite, o por lo menos es más evidente esa mezcla, porque ya desde hace años ya veíamos esa jugada, dicen “que lo hacen por el bien de Tlaxcala”, que “no debe de haber egoísmos y menos protagonismos individuales”, pero sin duda ante la ventaja que les representa MORENA, por supuesto que lo que se busca es no desaparecer, no perder su registro y además mantenerse en el poder, no dejar ir las canonjías que les ha representado vivir de la política y del servicio público.
Y también los dirigentes y operadores de estos partidos políticos no cesan en sus actividades, no les importa el COVID, que ha regresado y tan solo a la CDMX la ha puesto nuevamente en semáforo rojo, y Tlaxcala está muy cerca de la CDMX, de verdad es increíble que no les importe, ya no su vida, sino la de las personas que hacen trabajo político en distritos electorales o municipios, por cierto, con sus propios recursos económicos.
Ojala las autoridades electorales federales y estatales les pongan un alto, no es posible tanta irresponsabilidad y los dirigentes partidistas se escuden diciendo que “el INE o el ITE no se pueden meter en la vida interna de los partidos políticos”, pues señores dirigentes para las elecciones de Coahuila e Hidalgo que recién se realizaron, el INE aplicó el Protocolo de atención sanitaria y protección a la salud, para la operación de las casillas el día de la Jornada Electoral, el cual debería ser ya puesto en marcha en las entidades en donde ya inició el proceso electoral, como es el caso de Tlaxcala, y dicho Protocolo debería considerar todo este tiempo de precampaña, en el que está en riesgo una importante cantidad de la ciudadanía, hablemos con claridad, debido a que los tiempos de campaña serán cortos, las y los que aspiran a una candidatura a diversos puestos de elección popular, ya están haciendo reuniones de carácter proselitista y vemos una actitud pasiva de las autoridades electorales y una falta de comunicación con los diferentes niveles de gobierno, simplemente los mensajes de ambos son contradictorios.
Las autoridades del gobierno federal y del gobierno estatal, nos piden no reunirnos con nuestros familiares con motivo de la Navidad y el Año nuevo, porque los contagios pueden aumentar, pero eso sí, nadie, absolutamente nadie, les pone un alto a políticas y políticos que andan con mucha actividad consiguiendo simpatías y asegurar votos para el día de la elección.
Las escuelas en todos los niveles están cerradas, las empresas redujeron personal en sus diversos turnos o bien realizan despidos, los templos de diversas religiones dejaron de hacer servicios, hay hospitales privados que siguen sin recibir a pacientes con COVID, no podemos visitar, ni abrazar a las personas adultas mayores, nuestras hijas e hijos se la pasan aún encerrados en casa, no podemos acompañar a nuestros familiares cuando mueren -y no precisamente por COVID-, nos hemos encerrado por muchos meses, ah pero a las y los políticos nadie les dice nada, nadie los detiene en su loca carrera de buscar un puesto público, nadie les dice nada, aún, cuando muchos y muchas han perdido la vida por COVID y parece que no entienden la lección.
¿De qué se trata entonces señoras y señores aspirantes a un puesto de elección popular?
¿A ustedes no les importa su vida y la de las personas que pretenden gobernar?
Evidentemente la respuesta es NO, por lo tanto, a la sociedad, a la ciudadanía tlaxcalteca no nos deberían de importar ustedes ¡NO VALE LA PENA!
Red Nacional de Periodistas
























































