Elizabeth Muñoz Vásquez*
Si bien de la pandemia por Covid hay demasiado material para comentar, en esta ocasión abordaré un tema de política, que me parece necesario y hasta obligatorio analizar, sobre lo que en las últimas 48 horas hemos visto, escuchado y leído en medios de comunicación de Tlaxcala, tanto impresos, electrónicos y digitales, así como en redes sociales, y que fue la designación de Anabell Avalos como candidata a la gubernatura de Tlaxcala, -por la Coalición “Unidos por Tlaxcala”-, y que solo se esperaba la confirmación de esa decisión, que ya estaba muy cantada, como se dice popularmente.
Como ya sabíamos, por la Coalición “Juntos haremos historia”, la candidata es Lorena Cuellar Cisneros, algo que se supo desde el pasado mes de diciembre, prácticamente la campaña será entre mujeres, situación que ya habíamos vivido en Tlaxcala en el 2010, cuando fueron candidatas a la gubernatura Adriana Dávila Fernández por el PAN y Minerva Hernández Ramos por el PRD, recordará que esta última declinó a favor de Dávila, acción que decepcionó a decenas de ciudadanas y ciudadanos principalmente perredistas y bueno en esta ocasión Hernández Ramos se queda otra vez con las ganas de contender y honestamente dudo que se haya ido con las manos vacías.
Analizando desde diversos aspectos lo que estamos viviendo políticamente, quiero señalar que como se aprecia, esta será una campaña de poder económico que se verá reflejado desde los respectivos gobiernos, en el caso de Anabel Avalos, sin duda será respaldada por el gobierno estatal que preside Marco Mena, y para Lorena Cuellar evidentemente el apoyo será desde el gobierno federal, por supuesto serán acciones que estarán planeadas estratégicamente para no violentar lo que establece la ley electoral, que no le sorprenda si en los próximos meses le llegan muchos apoyos, ya sea del programa “Superate”, que es el programa estrella del gobierno estatal, o bien de la Secretaria del Bienestar, a través de programas como el de “Jóvenes construyendo el futuro”, el de apoyo a personas de la tercera edad o el de las becas “Benito Juárez” ¿No le parece mucha coincidencia el aumento que tendrán las y los jóvenes que reciben beca?
Y bien, para este proceso electoral, se consolida una de las luchas del movimiento de mujeres, y me refiero a la Paridad en Todo, aprobada en 2019, la cual se deberá cumplir sin excepción alguna, y entonces en nuestro estado, además de candidatas a la gubernatura, habrá 30 candidatas para los municipios y también el 50 % será en diputaciones locales y lo mismo para las presidencias de comunidad.
¡Excelente, excelente que las mujeres ahora estarán en un número mayor de espacios públicos! Solo que ser candidata en tiempos de pandemia, no es lo mismo que ser candidata en la antigua normalidad.
Las candidatas a la gubernatura me parece que tienen cosas más resueltas o mínimo tienen los recursos humanos, económicos y de infraestructura a su servicio –espero no equivocarme-, lo que no sucede con las aspirantes a alcaldías, diputaciones –a excepción de las que buscan reelegirse-, y presidencias de comunidad.
¿Sabe por qué?
Primero, ¿cuentan con el recurso económico para enfrentar una precampaña, la campaña y el día de la jornada electoral?
Sí, los partidos políticos reciben financiamiento para ello, pero la realidad es que no lo bajan a las candidatas.
Segundo, la experiencia en puestos públicos y de toma de decisión es menor la de las mujeres, que la de los hombres, y aunque éstos no tengan experiencia la sociedad se los disculpa, situación que en las mujeres no sucede, porque entonces a ellas se les critica.
Tercero, el reto está en que las mujeres siguen con la responsabilidad del cuidado y educación de hijos, hijas, personas adultas y en condición de discapacidad, por mucho interés que haya de participar en la elección, si este punto no se tiene resuelto, las mujeres tienen entonces un techo de cristal, pero también un suelo pegajoso.
Un cuarto reto, es el acceso, poca experiencia y uso de las tecnologías de la comunicación e información, desde celulares, redes sociales, plataformas digitales y de otros dispositivos móviles.
Un reto más es su preparación en temas de campaña, en aspectos electorales y legales, en no temer para hablar en público, y de eso se tenían que encargar los partidos políticos, porque reciben en su presupuesto ordinario recursos económicos para el empoderamiento de las mujeres, pero no, no lo hicieron, no lo han cumplido y ahora se están tronando los dedos porque no tienen candidatas.
Y un reto más, es la pandemia por coronavirus, ahora hacer campaña presencial no será la actividad principal, ahora todo, mientras no se supere la pandemia, todo será vía virtual, lo que les implicará a las candidatas allegarse de un equipo de trabajo, que tenga mínima experiencia en uso de redes sociales y plataformas, que les generen contenidos y propuestas llamativas para las y los votantes, no es lo mismo las candidatas de zonas urbanas y semiurbanas, a las candidatas de zonas rurales o con extrema pobreza.
Y en este sentido nuevamente afirmo, que las mujeres candidatas al seguir ejerciendo el rol de cuidados de hijas e hijos, y el trabajo doméstico, deberá sortear más obstáculos y en tiempos de pandemia, a quién le delegará esas actividades, de eso hablaremos en próximas colaboraciones.
Nota: A los dirigentes partidistas les sigue importando un bledo la contingencia sanitaria que vivimos por el –COVID 19, poco les importa que Tlaxcala haya regresado a Semáforo Rojo y al parecer piensan igual que Gatel, y consideran “que el rojo es sólo es un color y no pasa nada” –aunque fue la misma autoridad federal la que determinó los colores y la gravedad de éstos- y lo comento porque la actividad proselitista y el cumplimiento de fechas y actividades no se detiene, y ante ello todos sus procedimientos y el trabajo por hacer como parte del proceso electoral, los siguen llevando a cabo, pero no los dirigentes estatales, sino a quienes exponen a un contagio es a quienes verdaderamente hacen el trabajo, es el caso de las dirigencias municipales.
En este sentido me pregunto por ejemplo, ¿Qué piensa Noé Rodríguez Roldan -desde la comodidad de una oficina, y con una infraestructura humana, material y tecnológica a su servicio, y además recibiendo un sueldo y recurso para sus gastos-, sobre los comités municipales de su partido que con sus uñas se están rascando para sacar el trabajo y sin importar la contingencia cumplen con las tareas encomendadas hasta altas horas de la noche, sin automóvil para desplazarse y eso les obliga a ir más de 3 personas en un auto y además con el riesgo de contagiarse?
¿Las y los dirigentes o representantes partidistas en Tlaxcala ya hicieron un ejercicio básico de la planeación conocido como FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), sobre sus estructuras y la pandemia, o piensan que si están ahí las personas –me refiero en los comités municipales- es porque les gusta y no temen a nada?
Confiemos que sí, que ya hicieron ese análisis, pues de lo contrario, como siempre de los partidos políticos, todo queda en palabrería.
¡Lo comprobaremos con el tiempo!
- Red Nacional de Periodistas



























































