Elizabeth Muñoz Vásquez*
En el marco del 8M, Día Internacional de la Mujer, millones de mujeres en el mundo salimos a la calle o bien usamos las redes sociales para exponer la realidad en la que continuamos viviendo las mujeres.
¿Les molestan las pintas a los edificios?
¿Dicen que dañamos el patrimonio?
He leído comentarios de diversa índole, unos apoyando el movimiento, otros descalificándolo, pues dicen “somos mal ejemplo”, nos recriminan que pedimos NO a la violencia y actuamos violentamente, nos llaman locas, descaradas, irrespetuosas, irracionales y no sé cuánto más, pero como ya hemos advertido, ¡Nunca más tendrán la comodidad de nuestro silencio!
Como dice Maryl Streep en la película Las Sufragistas: “Que se rompan los vidrios de los edificios del gobierno, pero no los cuerpos de las mujeres”.
Aquí detallo lo irónico del actuar de la sociedad y principalmente de muchos hombres que toman de su tiempo para criticarnos.
La legislatura local anterior en Tlaxcala tuvo la “gran idea” de remodelar el edificio, supuestamente para modernizarlo y además para protegerse de las manifestaciones ciudadanas, el edificio fue desmantelado y decenas de muebles, pinturas, sillas, sillones y otros artículos se desaparecieron -se dice que muchas cosas fueron a parar a casas particulares-, nadie sabe o supo de su destino, pero NADIE protestó, ni defendió el patrimonio por el que ahora se desviven.
En las calles de ciudades, o bien caminos o barrancas en zonas rurales, la gente deja sus bolsas de basura y NADIE protesta ¿Y nuestro derecho al medio ambiente sano?
Las autoridades estatales, so pretexto de fortalecer el desarrollo de la entidad, ha talado cientos de árboles -dicen que a cambio se siembran “muchos” en la montaña Malintzi, pero no se tiene certeza-, y son también patrimonio de nuestro medio ambiente y NADIE protesta.
En decenas de municipios del estado de Tlaxcala muchos kioscos están sucios, descuidados y son migitorios de hombres que al calor de las copas, en fines de semana, luego de jugar futbol o beisbol o por el simple hecho de convivir, ahí se orinan y NADIE dice nada, y se supone que esas construcciones son patrimonio de las autoridades.
En la vía corta Tlaxcala-Puebla, desde Ixtulco hasta San Pablo del Monte, se ejerce la prostitución, hay bares, antros y table-dance funcionando, y NADIE dice nada.
En 35 de los 60 municipios del estado de Tlaxcala, se practica la trata de personas con fines de explotación sexual y NADIE dice nada.
¿Por qué?
¡Porque se sigue pensando que las mujeres son patrimonio de los hombres, de los tratantes que se sienten dueños de los cuerpos de las mujeres!
En los municipios cuando una autoridad llega y quita o remodela obras que otras autoridades hicieron, NADIE dice nada y eso afecta al patrimonio municipal.
Cuando los integrantes de la agrupación El Barzón se desnudaron para protestar, si acaso la calificación fue de “ridículos” o “groseros”, y no lo hicieron una ó dos veces, fueron varias, pero NADIE dijo nada.
Ah, pero ahora se desgarran las vestiduras los hombres patriarcas y machistas y se atreven a criticarnos y nos quieren hablar de moral.
Y desafortunadamente, hay mujeres que les siguen la corriente y se suman a esos comentarios, pero lo hacen desde la comodidad de su casa o de su trabajo y desde la desinformación.
U otras mujeres, que están en espacios de toma de decisión, no son sororarias y critican el movimiento de mujeres y se apresuran a aclarar que no son feministas -como si eso fuera un delito-, pero eso sí, retoman las propuestas que hacen las asociaciones civiles en favor de las mujeres y no es que no puedan hacerlo, claro que lo pueden hacer, porque para eso son y para que las lleven al cabo, pero entonces que no criminalicen, no juzguen y den el crédito de quién retomaron dichas propuestas.
Se trata de sumar, de ir juntas, no, de dividir y enfrentar.
Al margen…
El Congreso del Estado de Tlaxcala, ha instituido la entrega de la presea “Natalia Teniza” a mujeres que se distingan por su trabajo en favor de las mujeres en distintos sectores sociales y la primera galardonada ha sido Edith Méndez Ahuactzi, directora del Colectivo Mujer y Utopía AC.
Para sorpresa de quienes nos dimos cita al evento -sólo fuimos 5 personas las que estábamos ahí-, nos enteramos que Edith Méndez no iba a poder hablar, no podía dar lectura al posicionamiento que había preparado, luego de haber recibido la presea, pues según las diputadas locales “así era el formato, porque solo hablan los galardonados de la presea Miguel N. Lira”.
¡No era posible lo que estaba sucediendo, no dábamos crédito quiénes acompañábamos a Edith!
Luego de la entrega de la ceremonia y a punto de retirarse, alcancé a decir con voz fuerte, ¡Que hable Edith! ¡Edith habla, porque en estos momentos eres la representante de todas las mujeres de Tlaxcala” y fui secundada por las otras compañeras ahí presentes y en una rápida toma de decisión las diputadas accedieron a que hablara Edith en tribuna.
Me permito sugerir que las y los diputados cambien el reglamento del decreto de la entrega de la presea Natalia Teniza, pues no es posible que quienes la reciban en años posteriores solo sean receptoras de ese reconocimiento y no se les permita hablar, porque entonces se está coartando el derecho a la libertad de expresión, pues no se premia para callar, porque se supone que justo se premia a alguien que además de trabajar, ha levantado la voz para y por las mujeres.
Red Nacional de Periodistas
























































