* Elizabeth Muñoz Vásquez
27 de abril de 2021
Al calor de las campañas a la gubernatura de Tlaxcala, -ya pasó casi un mes de que iniciaron-, hemos escuchado una serie de propuestas de las 6 candidatas y del candidato y es que el ofrecer evidentemente es muy fácil, lo que se cuestiona, es cómo van a cumplir sus propuestas y si conocen el contexto en el que las hacen.
Llama la atención dos ofrecimientos que han hecho las abanderadas de las Coaliciones, -Unidos por Tlaxcala y Juntos Haremos Historia-, me refiero a Anabell Avalos y Lorena Cuellar, respectivamente.
Unidos por Tlaxcala: Estancias infantiles y Secretaria de la Mujer
La candidata Avalos ha ofrecido reactivar el servicio de guarderías infantiles y para ello dice que creará una instancia que dependerá del Instituto Estatal de la Mujer (IEM) para que las coordine, -reafirmando con ello, que el rol de cuidados y crianza de las y los hijos solo corresponde a las mujeres-; así también ha dicho que al Instituto lo convertirá en Secretaria de la Mujer, ambos ofrecimientos no parecen mal, porque sí se requiere que haya servicio de guarderías y es sumamente necesario que el IEM tenga patrimonio y personalidad jurídica propia.
Sin embargo, dicho solo al estilo de la candidata, desde un enfoque asistencialista y sin perspectiva de género, estamos escuchando más de lo mismo, porque no se sustenta el por qué y el para qué desde el enfoque de género, derechos humanos e incluso desde el enfoque feminista.
El ofrecimiento honestamente suena hueco, populista y hasta electorero; y si a la candidata no le ha dado tiempo en detallar información, entonces su área de comunicación social tiene mucho trabajo pendiente por hacer.
Las instancias de las mujeres, ya sea nacional, estatal o municipales, no son monedas de cambio, ni tienen fines partidistas, no surgieron por ocurrencia, sino que responden a todo un trabajo hecho inicialmente en el ámbito internacional que se estableció desde 1975, cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) realizó en Ciudad de México la Primera Conferencia Mundial de la Mujer, -ese año se declaró como el Año Internacional de la Mujer-, al haber identificado y reconocido que al no atender a la población femenina, se estaba deteniendo el desarrollo humano. De esta forma, se realizó un llamado internacional sobre el tema, consiguiendo que, además, se proclamara la Década de Naciones Unidas sobre Igualdad, Desarrollo y Paz.
Fue en ese mismo periodo que se crearon los primeros organismos internacionales específicos para el adelanto de las mujeres: UNIFEM (Fondo de Naciones Unidas para las mujeres), INSTRAW (Instituto Internacional para la Investigación y la Formación para el adelanto de las mujeres, y el Comité para la aplicación de la CEDAW.
A partir del trabajo que se realizó a lo largo de esa década, y de la legitimación del tema por la comunidad internacional, se han creado Mecanismos Nacionales para el Adelanto de las Mujeres en una gran parte de los países del mundo. La ONU invitó a todos sus países miembros a crear un mecanismo nacional, representativo y al más alto nivel posible, para promover los derechos humanos de las mujeres.
Los Mecanismos para el Adelanto de las Mujeres (MAM) surgen de una Recomendación General de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación (CEDAW), como parte de la estrategia para el avance de los derechos humanos de las mujeres y se encuentran orientados a diseñar, fomentar, aplicar, ejecutar, vigilar, evaluar, estimular y movilizar el apoyo de políticas que promuevan el avance y la mejora en la calidad de vida de las mujeres de todas las edades y condición socioeconómica.
Los institutos de las mujeres en cualquier orden de gobierno, no son monedas de cambio, insisto, y menos son para reclutar votos, y su fortalecimiento es para cumplir con la CEDAW y mejorar la calidad de vida de todas las mujeres, desde el conocimiento, ejercicio y defensa de todos sus derechos humanos, más no para usarlos con motivos proselitistas.
En el caso de México, los Mecanismos de Adelanto para las Mujeres, iniciaron con el Programa de la Mujer, luego se denominó Comisión Nacional de la Mujer –que perteneció a la SEGOB- y luego con la exigencia y trabajo de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), académicas y mujeres aliadas del ámbito de la política, se creó el Inmujeres, que ahora conocemos.
En Tlaxcala, hasta finales de 1998, operaba desde el Copladet, la Dirección de Programas de la Mujer, la cual trabajaba coordinadamente con el Programa de Solidaridad, otorgando apoyos económicos para impulsar o crear microempresas de mujeres, obsequiando paquetes de animales de traspatio, y realizando mejoras en baños y cocinas de mujeres jefas de familia, su trabajo era desde un enfoque asistencialista completamente, y la coordinación entre la federación y el gobierno del Estado a través de la Comisión Nacional de la Mujer –de la SEGOB- y el Consejo Estatal de Población –Coespo- en Tlaxcala, tan pronto se anunció la creación del IEM, la coordinación ya fue entre Comisión Nacional de la Mujer y éste.
Fue en enero de 1999 que se anunció la creación del Instituto Estatal de la Mujer (Tlaxcala fue la entidad número 23 de México que creó su Mecanismo de Adelanto para las Mujeres), mismo que trabajaría desde la perspectiva de género, lo cual se concretó con un acuerdo del gobernador –Alfonso Sánchez Anaya-, que se publicó en junio de 1999 en el Periódico Oficial del Estado, y desde esa fecha no ha tenido ninguna reforma jurídica que lo fortalezca, el IEM depende directamente del despacho del Gobernador y eso fue una ventaja en sus primeros 6 años de funcionamiento, pero los siguientes gobiernos no lo han fortalecido e incluso para políticas transversales con perspectiva de género, es la Secretaria de Gobierno quien encabeza programas y acciones, pero no la titular del IEM, y ahora sin una base jurídica más robusta le quieren adjudicar el funcionamiento de estancias infantiles o en otros momentos lo han hecho una oficina extensa del Sistema DIF, problemática que se repite en los municipios.
Y fue justo el municipio de San Pablo del Monte, en donde se creó el Primer Mecanismo de Adelanto para las Mujeres, esto entre el año 2001 y 2002.
Juntos haremos historia en Tlaxcala: Instituto de Atención para Enfermos Renales
En tanto, la candidata Cuellar, ha ofrecido la creación del Instituto de Atención a Enfermos Renales, lo cual es necesario, pues la cifra de personas con problemas renales ha crecido considerablemente, pero el ofrecimiento atenderá las consecuencias de un problema gravísimo en Tlaxcala, que es la contaminación del medio ambiente, específicamente del Rio Atoyac, que ha sido denunciado en el ámbito nacional e internacional, por la sociedad civil organizada –caso concreto por el Centro Fray Julian Garcés-, el cual ha sustentado que debido a la contaminación de empresas del corredor industrial de la zona sur de Tlaxcala-Puebla, los casos de insuficiencia renal y cáncer en población infantil y adulta, ha aumentado; y ningún gobernador, ni tampoco autoridades federales han enfrentado a los empresarios de esa zona, no obstante a las exigencias de la sociedad civil.
Y un problema más, que no es ajeno para la candidata Lorena Cuellar, es la contaminación en empresas que venden agua purificada, ella, siendo Senadora del PRD en 2014, firmó un convenio con investigadores de la UNAM, en el que se demostró que “las principales purificadoras de agua registraban la presencia de metales pesados y otros elementos que sobrepasan la norma de microgramos (ug), por cada litro, poniendo en riesgo a la población para que presenten padecimientos de diversa índole”.
Ante ello pregunto ¿Qué se hizo? ¿Ya se le olvidó esa investigación? ¿Por qué su propuesta de campaña no la basa en las causas?
No hemos escuchado una propuesta integral que prevenga el problema de la insuficiencia renal en nuestro estado, atender las consecuencias de un problema que ha causado dolor y crisis económica en las familias, no es suficiente, más bien es solo una propuesta mediática con carácter proselitista.
¡Ni hablar, prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila!
Red Nacional de Periodistas
























































