El segundo debate obligatorio entre las y el aspirante a la gubernatura del Estado organizado por el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), estuvo marcado por la decisión de la candidata del Partido Encuentro Solidario (PES), Liliana Becerril Rojas de declinar en sus aspiraciones a favor de la candidata de la coalición “Unidos por Tlaxcala”, Anabell Ávalos Zempoalteca.
En el mensaje inicial de presentación Liliana Becerril comunicó su decisión, primero agradeció a la población que escuchó sus propuestas en los últimos 31 días de campaña, así como a sus familiares, y después comunicó que se bajaba de la contienda por la gubernatura de Tlaxcala.
Y lo hizo con el siguiente mensaje: “hace 500 años Tlaxcala hizo una alianza para liberarse del yugo y asedio del sitio de los ataques es por eso que anteponiendo lo personal sin traicionar mis principios ni a ustedes que han creído en mí…Hoy declino por Anabell Ávalos porque tiene una propuesta al alcance de las necesidades de Tlaxcala porque incluyente y solidaria, candidata, juntas vamos por la grandeza de Tlaxcala”.
En respuesta, la candidata de los partidos PRI, PAN, PRD, PAC y PS, Anabell Ávalos Zempoalteca agradeció la decisión de la candidata del PES, Liliana Becerril expresando que “¡juntas lo vamos a lograr! Porque al igual que usted miles queremos lo mejor para Tlaxcala”.
Esa decisión sorprendió no solo a la ciudadanía que estaba pendiente del desarrollo del segundo debate, que fue transmitido en redes sociales, radio y el canal de televisión de Tlaxcala, sino también al mismo dirigente nacional del PES, Hugo Eric Flores Cervantes quien calificó como “desfachatez” de su candidata, pues antier en su visita a Tlaxcala en reunión con sus candidatas y candidatos acordaron que “nadie del PES declina por nadie, Aquell@s que lo hagan, les espera el basurero de la historia!!”.
Además, los partidos Movimiento de Regeneración Nacional y Fuerza por México, exigieron al Consejo General del ITE suspender la participación de Liliana Becerril en el debate, esto una vez que abandonó sus aspiraciones políticas a la primera magistratura del Estado, petición que el instituto electoral local nunca contestó.
























































