Al Parque Nacional la Malinche le fue mal en el gobierno del desaparecido Marco Mena, y no sólo por los constantes incendios, la tala inmoderada, y la llegada del gusano descortezador.
Poco o nada se hizo para atender todas las problemáticas que vive la Malinche, al final, todas esas situaciones pudieron prevenirse y ser atendidas. No existió voluntad política ni al menos una medida que tratara de vender que sí estaban siendo atendidas, es decir una bola de humo a las que el gobierno de Marco Mena estaba muy acostumbrado.
Con la llegada de Lorena Cuéllar al ejecutivo estatal, se espera no únicamente que se haga un diagnóstico de todo lo que está mal, sino que se implementen medidas para que las cosas dejen de estar mal.
Hace poco anunció que los permisos otorgados al amparo de la Ley, serían cancelados, luego de que la tala inmoderada ha ocasionado la pérdida considerable de nuestro bosque. Pero el asunto no es quitar o dejar de dar permisos y licencias.
El tema central es erradicar la tala clandestina, porque esa de la mano de Marco Mena, han generado que los recursos naturales de Tlaxcala sean cada vez más escasos.
Combatir la tala clandestina, es una labor titánica, que incluye a ciudadanos y autoridades coludidas. Son diversos actores los que intervienen y los intereses que se tocan son complejos de entender.
Ojalá se extienda un programa amplísimo de atención a este problema -aunque existen otros- porque será la muestra del compromiso de la 4T con Tlaxcala.
Espero que las medidas implementadas se vean reflejadas en el saneamiento de nuestro bosque, que quienes realizan tala clandestina comprendan que es un error, y que las autoridades actúen de forma rápida.
La tala es un grave problema, no atender ese problema es una contradicción hasta ideológica de la Cuarta Transformación, enhorabuena por la gobernadora, le deseo el mayor de los éxitos en la recuperación de nuestros bosques.



























































