Paco Ugarte.
Durante el proceso de transición de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tlaxcala a la ahora Fiscalía General de Justicia, “desaparecieron” más de 200 armas de fuego que se tenía registrado.
En información extraoficial se sabe que que hasta el momento no hay indicios de quién o quiénes podrían estar involucrados en estos actos, lo que se pone en evidencia la falta de protocolos para poder realizar el cambio administrativo.
A pesar de que la información se ha filtrado no ha existido algún comunicado o posicionamiento oficial por parte de la dependencia o el Gobierno del Estado de Tlaxcala.
Tampoco se han activado protocolos de revisión en las instalaciones del inmueble, ni se ha logrado dar con el paradero del armamento, siendo una incógnita.
Hasta el momento no se han tomado medidas al interior de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala, en tanto la incógnita continúa del paradero de estas armas y sobre todo el fin de las mismas.





























































