Tlaxcala capital no requiere únicamente de flores y de maquillajes administrativos y en sus inmuebles, todos, habitantes o no de la ciudad esperamos más y estamos ávidos de seguridad y eficiencia en la administración que encabeza la priista Anabell Ávalos Zempoalteca
La alcaldesa, una mujer comprometida en su función, cualquiera que ésta sea, en el ámbito político, social o como funcionaria, y sobre todo de amplia sensibilidad, logró al inicio de su administración, concretar un gran equipo de trabajo en su gabinete municipal, con hombres y mujeres de experiencia y sobre todo, de diversos colores e ideologías partidistas.
Las expectativas con ello y con ella misma, han sido amplias. Tan es así que ahora, por diversas circunstancias empiezan a existir dudas y reclamos respecto a los hombres de la de presidenta, aunque está claro que ella no puede hacer todo, es la directora de la orquesta, no toca el tololoche.
En seguridad pública las cosas no andan de la mejor manera. El titular de la Policía Municipal, Maximino Hernández Pulido, otrora consejero electoral y ex candidato a legislador por el PAN, si bien es un hombre bien intencionado, me consta, las cosas no le han salido como quisiera. Los índices delictivos han ido a la alza y si bien soy enemigo de escribir en primera persona, pero dos actos delictivos cometidos en contra de mi patrimonio en menos de un mes si me hacen pensar eso. Quizá, muchos dirán, cada quien habla como le va en la fiesta o bien, es un mal generalizado en el estado, pero la percepción es compartida con la ciudadanía.
El programa o reorganización del sistema de cobro de parquímetros sigue en espera de encontrar la mejor solución.
La semana pasada el gobierno municipal, a cuatro meses de haber iniciado funciones, apenas puso en marcha el programa de obras para abatir indicadores de rezago, en los que serán aplicados recursos del Fondo de Infraestructura Social Municipal (FISM) 2017 con un monto superior a los 15 millones de pesos, validados por el Gobierno Federal a través de la delegación Tlaxcala de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).
Las comunidades beneficiadas en esta etapa serán San Esteban Tizatlán, San Lucas Cuauhtelulpan, San Diego Metepec, San Sebastián Atlahapa, y Santa María Acuitlapilco, aunque colonias y otros polos de desarrollo necesitan la atención.
Pero hay calles en un verdadero desastre, campos minados o como si de escenarios de guerra se tratara; alumbrado público inservible, baches que parecen albercas y servicios como drenaje que no opera como la sociedad demanda.
En su descargo, su antecesor no dejó en las mejores condiciones a la capital; por el contrario, hay litigios millonarios y basificaciones de personal que seguro afectan a la operatividad y los proyectos municipales. Pero dudo que de ello no se tuviera el conocimiento; la enfermedad se sabía, han fallados los médicos, enfermeros y personal que logre la cura.
Como cabeza de sector, la presidenta tiene su responsabilidad. Quizá se equivocó y al final los nombres no hicieron a los hombres y mujeres que ella requería para acompañarla en la aventura y en su pasión por servir a la gente.
Trabajadora como hormiguita, bien intencionada y mejor ser humano, Anabell necesita de verdaderos aliados, hombres y mujeres, que le ayuden a gobernar Tlaxcala, un municipio que vive en una paradoja, tan cerca y tan lejos del gobierno estatal.
























































