El pueblo necesita recursos para impulsar la zona arqueológica por medio del turismo, indispensable para que se dé esa proyección
Habitantes de la comunidad de Santiago Tepectipac, municipio de San Juan Totolac piden a las autoridades estatales y federales se abra la zona arqueológica que tiene varios años que está en descubrimiento por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que tiene una extensión de 98 hectáreas, informó el presidente de esta localidad, José de Jesús Suárez Hernández.
Destacó que el INAH no ha dado compensación, ya que de acuerdo a un convenio que se hizo, es que a futuro el beneficio para los pobladores fuera a través del turismo, por lo que han pugnado para que se abra esa zona arqueológica al público, pero les dicen que sale muy caro porque requiere servicios de seguridad y otros que la comunidad necesita.
“Está en el monte y es muy caro, la comunidad no puede solventar esos gastos, forzosamente tienen que intervenir los gobiernos estatal y federal”, sentenció.
Insistió que el pueblo necesita recursos para impulsar la zona arqueológica por medio del turismo, indispensable para que se dé esa proyección, porque Tepectipac es históricamente muy importante y es desconocido en el estado.
“Los trabajos en esa zona arqueológica tienen unos 20 años con labor de descubrimiento y excavación, están avanzados los trabajos, pero no tenemos la forma de ver la seguridad, porque sí se han dado deterioros y saqueo por parte de la gente, hay gente que no valora el lugar”.
Destacó que los terrenos de la comunidad se les daba a algunos vecinos que los cultivaran, pero no en calidad de propietarios, pero al llegar el INAH, y detectó que es zona arqueológica, se hizo un convenio con ellos, se les designó un área que le llaman poligonal, donde hacen su trabajo de descubrimiento, pero los terrenos son comunales.
Asimismo, dijo que los pobladores sí resultaron afectados, porque hay algunos inconformes porque tenían sus tierras de cultivo y ahora ya no, esto porque los terrenos están bajo el control del INAH prácticamente, aunque no es oficial, y el espacio abarca son unas 40 hectáreas de la poligonal.
A esto, agregó que hay quienes tienen terrenos de labor pero el INAH no les permite trabajar con tractor sólo con arado de yunta, lo cual les complica las labores de cultivo, afectando al menos unas 20 familias.



























































